jueves 19 de noviembre de 2009

deidades clásicas

Platón (427- 347 a.C):

«Porque es una cosa leve, alada y sagrada el poeta, y no está en condiciones de poetizar antes de que esté endiosado, demente, y no habite ya más en él la inteligencia. Mientras posea este don, le es imposible al hombre poetizar y profetizar. Pero no es en virtud de una técnica como hacen todas estas cosas y hablan tanto y tan bellamente sobre sus temas. [...] Porque no es gracias a una técnica por lo que son capaces de hablar así, sino por un poder divino, puesto que si supiesen, en virtud de una técnica, hablar bien de algo, sabrían hablar bien de todas las cosas. [...] Con esto, me parece a mí que la divinidad nos muestra claramente, para que no vacilemos más, que todos estos hermosos poemas no son de factura humana ni hechos por los hombres, sino divinos y creados por los dioses, y que los poetas no son otra cosa que intérpretes de los dioses, poseídos cada uno por aquel que los domine». (Ión, en Diálogos I, 534 a-e)

miércoles 18 de noviembre de 2009

deidades contemporáneas




sábado 7 de noviembre de 2009

En busca de un final lírico (167)

Para resumir su existencia real hay que recurrir inevitablemente a las enumeraciones, muchas veces contradictorias. Fue violinista, poeta, seminarista, militar, jugador empedernido, mago, alquimista, cocreador de la lotería nacional de Francia, espía, agente financiero, escritor, filósofo, aparte de -por supuesto- libertino y mujeriego.

"Casanova derrocha a consciencia sus talentos en el instante, y el hombre que pudiera serlo todo, prefiere no ser nada, absolutamente nada, salvo ser libre".

Casanova se dedicó a vivir con intensidad hasta que la edad y el cambio de los tiempos lo fueron arrinconando y terminar como bibliotecario del conde de Waldstein, en Dux. Entonces, solo, amargado y sin perspectivas, convertido en una especie de bufón anacrónico en un palacio que ya casi nadie visita, decide poner sus vivencias por escrito. Lo hace como si las relatara a un auditorio incansable y ávido de sus palabras. Sus aventuras se suceden sin descanso y las páginas se leen como una trepidante serie de viñetas, a cual más asombrosa y desinhibida.

"En un castillo de Bohemia, un anciano exiliado pasa trece horas al día escribiendo la historia de su vida. No tiene posesiones; ha dejado atrás o dilapidado todo de lo que alguna vez fue dueño. No tiene mujer, ni fortuna, ni casa, ni patria. Dio y recibió libremente, sin cálculo alguno. Ha gozado de la existencia como pocos hombres -y aún menos mujeres- se han atrevido a disfrutar. Se lanzó a la vida sin pedir nada a cambio excepto la más insolente y la más escandalosa de las recompensas: el placer".

Más

viernes 6 de noviembre de 2009

Marco Aurelio medita sobre Antonino Pío

Marco Aurelio expresa su admiración sin reservas por su antecesor en el trono, Antonino Pío, al dedicarle el capítulo más largo y detallado de «Mis Recuerdos» o «Meditaciones» (M.b AURELIUS, I, 16; VI, 20). Antonino Pío, casado con Annia Faustina, hermana única del padre de Marco Aurelio fue, por tanto, tío político, padre adoptivo (desde el año 138) y suegro (desde el 145) de su sucesor, y antes colaborador asiduo en el trono imperial. Ningún otro es evocado en las Meditaciones con tanta extensión ni con un afecto tan enorme como Antonino Pío: «De mi padre»; la masendumbre y la firmeza serena en las decisiones profundamente examinadas. El no vanagloriarse de los honores aparentes; el amor al trabajo y la perseverancia; el estar dispuesto a escuchar a los que podían hacer una contribución útil a la comunidad. El distribuir sin vacilaciones a cada uno según su mérito. La experiencia para distinguir cuándo es necesario un esfuerzo sin desmayos y cuándo hay que relajarse. El saber poner fin a las relaciones amorosas con los adolescentes. La sociabilidad y el consentir a los amigos que no asistieran siempre a sus comidas y que no le acompañaran necesariamente a sus desplazamientos; antes bien, quienes les habían dejado momentáneamente por alguna necesidad le encontraban siempre igual. El examen minucioso de las deliberaciones y la tenacidad sin eludir la indagación, satisfecho de las primeras impresiones. El celo por conservar a los amigos, sin mostrar nunca disgusto ni loco apasionamiento. La autosuficiencia en todo y en la serenidad. La previsión desde lejos y la regulación previa de los detalles más insignificantes sin escenas trágicas. La represión de las aclamaciones y toda adulación dirigida a su persona. El velar constantemente por las necesidades del Imperio. La administración de los recursos públicos y la tolerancia ante la crítica en cualquiera de estas materias; ningún temor supersticioso respecto a los dioses ni disposición para captar el favor de los hombres mediante lisonjas o agasajos al pueblo; por el contrario, sobriedad en todo y firmeza, ausencia total de gustos vulgares y de deseo innovador. El uso de los bienes que contribuyen a una vida fácil, y que la Fortuna se los había deparado en abundancia, sin orgullo y a la vez sin pretextos, de manera que los acogía con naturalidad, cuando los tenía, pero no sentía necesidad de ellos cuando le faltaban.
El hecho de que nadie hubiese podido tacharle de sofista, bufón o pedante; por el contrario, era tenido por hombre maduro, completo, inaccesible a la adulación, capaz de estar al frente de asuntos propios y ajenos. Además el aprecio a quienes filosofan de verdad, sin ofender a los más ni dejarse tampoco embaucar por ellos; más todavía, su trato amable y buen humor, pero no en exceso. El cuidado moderado del propio cuerpo, no como quien ama la vida ni por coquetería
»...
LVCENTVM, XI-XIII, 1992-94
JOSÉ ANTONIO GARZÓN BLANCO

lunes 2 de noviembre de 2009

En busca de un final lírico (166)

presentación
orquestación
ambientación
esfumación
refutación
electrificación
ventilación
rememoración
conmoción
estupefacción
reiteración
acojonamiento/(acojonación)
enladrillamiento/(ofuscación)
fascinación

martes 27 de octubre de 2009

En busca de un final lírico (165)

- “Me gustaría hacer algo hermoso.
- ¿Hacer, hacer algo?.
- Bien, pues sí; hacer algo hermoso: desaparecer.”

Ciorán

miércoles 21 de octubre de 2009

En busca de un final lírico (164)

Entró directamente a la casa para dar el pésame a la madre del muerto. Lo primero que percibió fue el olor de muchas flores diferentes. Después empezó el calor. El coronel trató de abrirse camino a través de la multitud bloqueada en la alcoba. Pero alguien le puso una mano en la espalda, lo empujó hacia el fondo del cuarto por una galería de rostros perplejos hasta el lugar donde se encontraban -profundas y dilatadas- las fosas nasales del muerto. Allí estaba la madre espantando las moscas del ataúd con un abanico de palmas trenzadas. Otras mujeres vestidas de negro contemplaban el cadáver con la misma expresión con que se mira la corriente de un río. De pronto empezó una voz en el fondo del cuarto. El coronel hizo de lado a una mujer, encontró de perfil a la madre del muerto y le puso una mano en el hombro. Apretó los dientes.
- Mi sentido pésame -dijo.
Ella no volvió la cabeza. Abrió la boca y lanzó un aullido. El coronel se sobresaltó. Se sintió empujado contra el cadáver por una masa deforme que estalló en un vibrante alarido. Buscó apoyo con las manos pero no encontró la pared. Había otros cuerpos en su lugar. Alguien dijo junto a su oído, despacio, con una voz muy tierna: «Cuidado, coronel». Volteó la cabeza y se encontró con el muerto. Pero no lo reconoció porque era duro y dinámico y parecía tan desconcertado como él, envuelto en trapos blancos y con el cornetín en las manos. Cuando levantó la cabeza para buscar el aire por encima de los gritos vio la caja tapada dando tumbos hacia la puerta por una pendiente de flores que se despedazaban contra las paredes. Sudó. Le dolían las articulaciones. Un momento después supo que estaba en la calle porque la llovizna le maltrató los párpados y alguien lo agarró por el brazo y le dijo:
- Apúrese, compadre, lo estaba esperando.
El coronel no tiene quien le escriba
Gabriel García Márquez

martes 20 de octubre de 2009

¿Es esto surrealismo?

mis manos se están endureciendo
de humedad depilada aprieto
pellizco mis labios que saben
a cerveza y carmín
estoy masticando con mi dedo pulgar
mi testículo izquierdo
para que broten gritos de niebla
la radio dice:
"... acusan los estragos de la edad
sin merma alguna de la concupiscencia ..."
sigue, amor, arañándome el hígado
mientras me rasco la espalda
colmada de estrellas
con el cuchillo de comerme el entrecot

viernes 18 de septiembre de 2009

Cuidadín

Octubre, mes peligroso para la Bolsa. Bueno, se puede incluso generalizar.

No obstante, como decía Mark Twain, "los otros meses peligrosos son julio, enero, septiembre, abril, noviembre, mayo, marzo, junio, diciembre, agosto y febrero".

miércoles 16 de septiembre de 2009

Visiones

"Marilyn" di Pier Paolo Pasolini - dal film "La Rabbia" from Poesie in forma di rosa on Vimeo.

lunes 14 de septiembre de 2009

APUNTES BORROROSOS

Un día cualquiera este tío, el señor Nichodades, o sea, me hizo llegar esta nota, sin pedirle yo nada. La intitulaba así, con mayúsculas y todo: MIRADADES: UNA CATARSIS DEL ESPEJO. Transcribo lo que decía, aunque me parecen interioridades especulativas que no van a ninguna parte, que sólo sirven para mantener enredada en la sombra la apariencia de una soledad.

veo mi cara en el espejo
de antigüedades llena
con sus ángulos tan angulados
sus mofletes fláccidos
sus viejas carcajadas olvidadas

veo mi rostro en el espejo
y no sé lo que me quiere
decir he ido a por un bolígrafo
para anotar que tengo el cabello
revuelto los ojos con el color
de las hojas desahuciadas
en busca de una elipsis caótica

el cutis con vestigios de besos
rojos y hay un silencio en el azogue
con sus propios ruidos dentro
implorando salir de esa cárcel
como si fuera una lluvia que no me quisiera
mojar con su amarilla inmensidad
sin huellas una mirada incapaz ya
ay de recordar sus queridas miradas

viernes 11 de septiembre de 2009

Visión de un lirismo extremo

martes 8 de septiembre de 2009

Visiones