viernes, 7 de enero de 2005

JULIO CERÓN NÚMERO CINCO.

A LA DESESPERADA

Escribo a la desesperada. En este nicho ceniciento vengo escribiendo a la desesperada desde hace tiempo y tiempo.
Si lento es siempre el presente, sierpe el silencio creciente que se embosca y se te enrosca. El jueves, por fin, muy de mañana salieron de mi fax estas palabras:
"También tú estás desesperado".
Y la firma era: "La desesperada".
No es verdad, no estoy desesperado. Escribo a la desesperada para consolarla y confortarla, pero no estoy desesperado. Me encuentro muy bien como estoy. Como estoy, no estoy desesperado. Como soy, pues como usted, como todos.

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