miércoles, 26 de enero de 2005

JULIO CERÓN NÚMERO SIETE

UN RASGO DE PUDOR Y COMPOSTURA
Estaban reunidos en consejo mixto de administración para tratar de la fusión de los dos órganos, hasta ayer furiosamente rivales. Dijo de pronto el recién nombrado vicepresidente común:
- Voy a escurrir el bulto, vuelvo en seguida.
Se maravillaron los asistentes, aquello habiendo oído. Al que mejor le conocía:
- ¿Adónde va, por qué se ha ido?
- Su tumor cerebral exuda él por los oídos. Tiene que escurrirlo cada dos o tres horas, como los orientales con su toallita hirviendo. Se retira entonces a otra sala.
Celebraron todos la delicadeza:
- Que tal se vea... ¡Rasgo de urbanidad, en nuestros días, ay, perdida!

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