jueves, 20 de enero de 2005

MALDICIÓN DEL ECHACUERVOS, de Marcos Taracido


A su clínica acudían centenas de parejas en busca de ayuda para salvar su matrimonio. Su fama era legendaria, pues aun en los pocos casos en que la reconciliación era imposible, la ruptura, después de la terapia era siempre modélicamente amistosa y cordial, y ambas partes rehacían su vida con entusiasmo y éxito. Sin embargo, sus hijas acabaron sus matrimonios malamente. La primogénita se casó tres veces y se divorció otras tantas, con peleas fastuosas, juicios eternos y odios secos. La segunda asesinó a su marido y cumple condena. La más joven es la esclava sexual del alcalde del pueblo mientras su esposo se acuesta con las vecinas. Y él se desprecia profundamente por no tener valor para dejar a la vieja bruja con la que vive en santo matrimonio.

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