martes, 26 de abril de 2005

LOS OFICIOS

- Dijo Camilo:
- Ropavejero, vaquero, solador, afilador, estucador, porquero, paragüero, cantero, peletero, viñador, cristalero, fontanero, aserrador, yerbero, cofrero, trapecista, carbonero, grabador, confitero, camisero, ascensorista, maestresala, camillero, pocero, escribiente, cerrajero, podador, horchatero, talabartero, panadero, especiero, basurero, tornero, aguador, calefactor, amolador, leñador, telefonista, mercero, esportillero, camarero, albañil, mandadero, sajador, carpintero, camionero, pescadero, forjador, zahorí, herrador, zapatero, vinatero, curtidor, persianero, ovejero, lampista, cordelero, fumista, vendimiador, encofrador, jabonero, hebillero y delineante, que con sus manos hacen. ¡Esto no soy, sino diplomático!

Pedigüeño, cuentacéntimos, oficioso, esperadádivas, lomocurvo, quitamotas, sablesta, parchista, acatante, implorante, cedepasos, entrometido, mendigón, reverente, melosillo, postulante, salivilla, indigente, complaciente, respetuoso, pelón, sumiso y paciente, que temen y sufren: ¡Esto no soy, sino diplomático!

Tampoco soy desmayado, abatido, cavilante, apurado, menguado, asilado, postrado, famélico, extenuado, consumido, angustiado, azorado, afligido, derrotado, inseguro, arredrado, encogido, atribulado, desalentado, amilanado, aplanado, acogido ni remediado.

Galeno, regalón, exigente, arrogante, incompasivo, desdeñoso, inamovible, aplaudido, poseyente, obedecido, insolente, dirigente, áspero, despectivo, opulento, regente, ordenante y dómino: ¡Esto soy!

También estoy vivo, rozagante, satisfecho, sinecurado, encrestado, encastillado, bienvestido, prebendado, ufanísimo, radiante, jubiloso, hinchado, impune, complacido, saciado, a cubierto y respaldado.

Descansó, y manifestó gesticulando:
-¡Diplomático, diplomático! Conmigo un sueño de goce se ha agarrado a la Tierra.

¡Diplomático, diplomático! Mis padres, mis hermanos, las multitudes, la biografía de cualquier individuo, y tu propia existencia, resultan para mí formas del chiste y del divertimento.

¡Diplomático, diplomático! Siempre limpio, siempre brillante, siempre reluciente de ropas nuevas, yo acepto la convención de que los hombres son cuanto su exterioridad expresa, y así juego a ser lo que aparento, pese a Dios.

¡Diplomático, diplomático!

La fea burguesía, de Miguel Espinosa.

No hay comentarios: