viernes, 20 de mayo de 2005

INDIVIDUO QUE ESCRIBE LA HISTORIA DE SU VIDA NO ES DIGNO DE HABERLA VIVIDO

Muerto que no pide que entierren con él sus memorias, si acaso las ha escrito (lo cual sería ya de por sí mala señal), muerto que se merece que le claven una estaca de fresno en el corazón después de muerto. Yo me libré de milagro. Lo cuento:
Un día, hace muchos años, también a mí me dio por ahí. Empecé a escribir mi autobiografía. Pero nada más haber puesto "Nació ..." en la blanca holandesa sentí un dolor intenso. Llamaron de casa al 15 (porque aquí es el quince), vino la ambulancia, me llevaron al hospital del Montauban, la ciudad más cercana. El médico de guardia me comentó luego:
- Su frágil constitución le ha salvado. La angina de pecho que ha tenido resultó ser contacircuitos del infarto. Ayer enterramos al hermano mayor de mi mujer. Era fuerte como un toro. Luego fue más lejos que usted: consiguió escribir hasta dos frases, fue lo que le remató. Cuñado de un cardiólogo, sabía perfectamente que toda escritura autobiográfica es isquémica y espesante, a pesar de lo cual cometió la misma imprudencia fatal. A la edad de ustedes, escribir memorias es peor que fumar un recién nacido. Bien ¿qué le ha dejado a su viuda, que mantengo yo ahora? Le ha dejado "Nací el 14 de agosto de 1928. Mi primer recuerdo es de 1932, una voz que salía de la radio y decía ...".
Se levantó entonces el doctor y abrió ...
Iba a haber seguido contando, pero siento de pronto un dolor intenso. Puede ser fatiga, puede ser cansancio, puede ser lo que usted está pensando.

Julio CERÓN

2 comentarios:

El pez dijo...

Algún día tendrás que confesar (aunque no sea en tus memorias) de dónde te nutres de Cerón.

callecita dijo...

muy bueno!
Por suerte me he salvado... por ahora :)
saludos