miércoles, 1 de junio de 2005

LA VIRGEN DE LA ENCINA, (FRAGMENTOS), de Mateo Bautista

Te miro y admiro
hermana de Eva,
hija del Padre,
que también es madre,
hecha de polvo de estrellas,
mujer y tierra.

...

Miro al fruto en la cruz,
te nombró Madre nuestra.
Me miro,
me veo en miserias.
Te miro,
me veo en tus brazos
y tan cerca de ti,
ya en tu regazo,
me veo en el niño
que estaba buscando.

...

Te miro, nos miras,
nos haces hermanos.
Y cuando me bajo
para hacer un recado
no sé si soy yo
o soy yo mi hermano.
Pero al pisar tierra
y verme renovado
vuelvo a las andadas:
me creo que soy el que mando.

...

Desde tu ermita atalaya contemplas
a tus pies al pueblo postrado.
Desde esa colina nos ves,
mira:
en tu espejo vemos a nuestros antepasados
pues contigo moran ya resucitados.

NOTA: Hermosos y sentidos versos, Mateo.

1 comentario:

El pez dijo...

Verdaderamente son unos hermosos versos, como de blanca seda.