miércoles, 27 de julio de 2005

IDENTIFICACIÓN

− Es ella – le dijo ella a él -. ¡Que es ella!
− Sí, claro que es ella – dijo él.

Ella venía acercándose aparentemente distraída por el otro lado de la calle. Hasta que no tuvo más remedio que reconocer que, efectivamente, ella era ella.

− Sí, soy yo – dijo ella-. A él le he reconocido, pero a ti, con esas enormes gafas oscuras y ese peinado... pero he imaginado que serías tú.

Y tú, para identificarte, no tuviste más remedio que quitarte las gafas y la peluca. No pudiste seguir simulando que no eras tú.

2 comentarios:

El pez dijo...
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El pez dijo...

(
Repego el post...
ya lo sabes,
las erratas
que me matan
)

Este asunto de las identidades me fascina.

Hablando de pelucas... ¿sabes que siempre había dicho que el verdadero kit de consultor es tener dentro del maletín del ordenador una peluca rubia de Marilyn y unas gafas de pasta a lo Jaqueline Onassis?

En caso de que algo pasara, te agachas, así sin levantarte de la mesa, y te pones el kit. Después te levantas toda digna y con un ligero vaivén en tus caderas te marchas sin decir ni pío.

No me creo que este jueves tire por fin la peluca. Las gafas me las guardaré de recuerdo... ¿alguien quiere un lipstick?