jueves, 15 de diciembre de 2005

Chesterton y la leptopimelomaquia

Calicles: Está muy bien ser delgado en la medida en que se está creciendo y no es por tanto una vergüenza mostrarse escueto de carnes mientras se es joven; pero, si cuando uno es ya hombre de edad sigue siendo delgado, el hecho resulta ridículo, Sócrates, y yo experimento la misma impresión ante los que no han engordado que ante los que pronuncian mal o juguetean. Viendo a un joven delgado me complazco, me parece adecuado y considero que este hombre es un ser libre. Pero, en cambio, cuando veo a un hombre de edad que no ha ganado peso y sigue empeñado en mantenerse esbelto, creo, oh Sócrates, que este hombre debe ser azotado.

Platón, Gorgias

4 comentarios:

Aura dijo...

Jajajajaja. ¿Azotado? Que divertido. Debía considerar una ofensa que otros no disfrutaran como él de las delicias de la buena mesa, o tal vez admiraba sus esbeltas figuras y se indignaba de pura envidia.
Que señor tan simpático.

El pez dijo...

qué a propósito el post para el comentario que acabo de colgar en El ojo en la manO.

http://elojoenlamano.blogspot.com/2005/12/camisetas-del-actors-studio-brando-y.html

Jon Mikel Altuna dijo...

Platón seguramente se reíria mucho al transcribir esta charla, ya que era esbelto y estaba cachas (de ahí su nombre), aunqe claro, era joven en vida de Calicles... Qué mala es la envidia.

la que filma dijo...

Nicho, me interesa leer con calma tu post. Así que como ya me desvelé más d ela cuenta, regreso más tarde.


Sobre este señor Platón, el que mandó desterrar a los poetas, uff, sí que hay que leer y si es un airrverencia, mejor.

:) Salutes.