domingo, 18 de diciembre de 2005

Contra la arbitrariedad

Gonzalo Correas, extremeño insigne, se rebeló con gallardía y erudición contra el orden (alfabético) establecido. En su Arte de la lengua española castellana (1625) dejó escrito: "Las letras de este Abecé -se refería al que todos conocemos, no al suyo salvador- y las de todos los alfabetos de las lenguas y naciones del mundo, están sin orden ni concierto de lugar y procedencia, sino echadas y arrojadas unas acá y otras allá, como acaso calleron sin consideración ni razón alguna".
No pudiendo soportar semejante afrenta, justificó y elaboró un orden nuevo, en el que todos los siglos, los pasados y los venideros, se pudiesen mirar y ad/mirar. A partir de entonces todo podría haber sido más fácil, pero el hombre es un ser indómito, un animal de costumbres (no hay contradicción en ello, astuto lector).
¡Ay, si le hubiésemos hecho caso a este buen erudito!

El orden alfabético que utilizó Correas en el Vokabulario de refranes (1627) no respondía a un capricho pasajero, sino a una decisión meditada que explica en esta Ortografía kastellana nueva i perfeta: las letras se dividen en varias clases, a la primera pertenecen las cinco vocales, a, e, i, o, u, y son las primeras del abecedario porque son las más nobles; a la segunda clase pertenecen r, l, n, s, z, x, d, que Correas llama finales porque son las que pueden utilizarse a final de sílaba y de palabra, pudiéndose pronunciar alguna de ellas sin vocal que la acompañe (fueron llamadas semivocales por los griegos y latinos), razones por las que deben ir antes del resto de las consonantes; a la tercera clase pertenecen f, g, b, k, p, t, v, llamadas liquidantes por Correas ya que pueden combinarse con las líquidas del grupo anterior; y a la cuarta clase pertenecen m, rr, ch, ll, ñ, y h, que no se pueden pronunciar sino delante de vocal, por lo que las llama antevocales.

4 comentarios:

Nicho dijo...

El orden del teclado también daría para reflexionar.

Aura dijo...

Me encanta esta jerarquía, es una aristocracia de las letras jejeje
Un saludo.

Estupor dijo...

Gran ensayo de retórica lingüística es éste. Si bien hay vocales de sonoridad incendiaria, ¿qué decir de esas consonantes veladas y dulces qe te envenenan...? como las labiodentales.

elhombresinatributos dijo...

Vean esto... Contra el orden alfabético por Benjamin Nazka.

Saludos.