jueves, 22 de diciembre de 2005

EL TÍTULO ES UNA VANIDAD

La escritura es una vanidad, la política es una vanidad, los empinados negocios, vaciedad de vanidades. La crítica sutil, el maduro enjuiciamiento, el comentario de la realidad y la propia realidad, ¿qué son sino vanidad? La fundación de una familia es vanidad. Te mimarán en tu agonía, vanidad. Paraderos de la muerte son vanidad; varadero del cadáver, vanidad y más vanidad. No testéis.
Vanidad del infinito y del instante. Torre, pozo o estadio, el tiempo rezuma vanidad. El amor no es sino amor propio de muy buen disfraz, vanidad; a cuerpo gentil el odio, vanidad. El vivir retirado es una vanidad y la vida en el candelero es vanidad mayor. La satisfacción y desahogo que trae consigo escribir de vanidad, consigo vanidad.
Querer seguir siendo no es menos vanidad que querer dejar de ser, y el fracaso monta tanto como el triunfo en punto a vanidad. Porque la alegría es una vanidad y la tristeza es una vanidad. Que te lean es vanidad, que no te lean es reventar de vanidad. Coleccionar y atesorar, vanidad de Onán. Despilfarrar, vanidad a los ojos de Onán. El orden es una vanidad y el caos es una vanidad. La firma es una vanidad. ¿La lucidez? Vanidad.
Lujo CIERNO
¡El silencio es vanidad!

12 comentarios:

Aura dijo...

Haga lo que haga peco de este mal. Tal vez reconocerlo sea menos vanidoso.
Igualmente, me encanta envanecerme.

Un saludo.

Estupor dijo...

Oye Nicho,quién es Lujo Cierno? ahora mismo le envio este post a una amiga. Creo que ella lleva reflexionando sobre el tema desde siempre...mi pregunta es la siguiente, ¿por qué sentirnos culpables de tanta vanidad?

Nicho dijo...

Lujo Cierno es el gran JULIO CERÓN (metió las letras de su nombre en un cubilete de dados y salieron así de intencionademente des/ordenadas).
No hay que sentirse culpable por ser vanidoso, creo yo ("en mi modesta opinión"). Es un requisito imprescindible (un prerrequisito, como se decía antes) para poder levantarse de la cama (bueno, y para quedarse en ella holgazaneando no digamos). Ser admirado, o reconocido, estimado...
Otra cosa es la vanidad cancerosa: la soberbia.

Nicho dijo...

"Hacía años que esperábamos el premio", dice una pareja de Vic después de saber que les ha tocado el Gordo de la lotería de Navidad.

Aura dijo...

Toma... Como todos.
No si por esperar no será. Pero que convicción, ¿no? xD

Un saludo.

Jon Mikel Altuna dijo...

A U R E A V A N I T A S

¿y lo bien que lo pasamos?

PD: No olvidéis visitar mi blog...

Bardamu dijo...

La mayor vanidad: el deseo de olvidar y seguir en vida.

Rain dijo...

Oh vanidad ...no.

Deseo recordar.

***


Un inmenso abrazo Nicho.

El pez dijo...

El amor no es sino amor propio de muy buen disfraz...

esto sí que es un mensaje navideño

Juan Carlos Márquez dijo...

Hablando de Lujo Cierno (yo también practico los juegos de letras, mi seudónimo literario favorito es An Isdelm Ono, bastante castizo), hace poco leyendo un antología de citas del Muy Interesante me sorprendí con la de "La verdad siempre resplandece...". LLegados a este punto, te diré que me tienes intrigadísmo con el Nicho, Julio Cerón, Julio Cerone, Pablo Cerone. Estoy hecho un lío.

Nicho dijo...

Juan Carlos, yo también me estoy haciendo un lío. Julio Cerón existió. Los demás son entes de humo.
Me llevo tu último cuento para leerlo en estas hermosas vacaciones que me tomo ahorita mismo.

Juan Carlos Márquez dijo...

Podría jurar que no soy vanidoso, pero nadie me creería: soy escritor.