lunes, 20 de febrero de 2006

JOSEP PLÁ Y SU CUADERNO GRIS

NO SABRÍA DESCRIBIR en qué forma se produjo, en mi caso concreto, el despertar de la consciencia. La oscuridad es completa; la amnesia total. La primera reminiscencia precisa es visual: veo, de un golpe, a mi padre leyendo el diario en la mesa, el cuerpo sobre los manteles blancos, toda la cara manchada por la luz del quinqué de petróleo filtrada a través de una pantalla de tela verde. Ver la piel de mi padre chorreando verde me produjo una sorpresa tan grande que estallé en una risa nerviosa incontenible. Los dos recuerdos siguientes son del olfato: el olor de corcho quemado, un poco acre, que siempre flota en el aire de Palafruguell y que da a los forasteros de nariz fina la sensación de un incendio recién apagado y el olor de pana de los trajes de la gente, que siempre se me ha hecho desagradable y agrio. Más tarde ...

3 comentarios:

Aura dijo...

Un diario de sensaciones sugestivamente atravesado por los cincos sentidos.
Autorrealismo.

Filos en Mundo de Sofía dijo...

Luego uno nunca sabe que sucedera por muy rutinario que parezca el tiempo y el espacio, siempre es diferente.

Muchos saludos.

Elva*

Rain dijo...

PLa.

Pla Pla Pla Pla Pla Pla