martes, 14 de febrero de 2006

“Sólo de la palabra y con la palabra ha nacido la mano. El hombre no tiene manos, sino que es la mano la que tiene íntimamente la esencia del hombre, porque la palabra, como ámbito esencial de la mano, es el fundamento esencial del hombre. La palabra, en cuanto aquello que se muestra a la mirada, es la palabra escrita es decir, la escritura. Pero la palabra en cuanto escritura es el manuscrito”.
“La palabra ya no discurre a través de la mano que escribe y que propiamente actúa, sino a través de la impresión mecánica de la mano. La máquina de escribir sustrae la escritura del ámbito esencial de la mano, es decir, de la palabra. La propia palabra pasa a ser algo mecanografiado… Escribir a máquina quita a la mano el rango que había ocupado en el ámbito de la palabra escrita y degrada la palabra a ser un medio de transporte”.
“En la escritura a máquina todos los hombres parecen iguales”.

Martin Heidegger, en unas clases que dio el curso 1942-1943 en la Universidad de Friburgo.

Mangado de aquí.

4 comentarios:

Estupor dijo...

¡Qué bueno este texto! Yo escribí un cuento-ensayo sobre cartas escritas a mano. La grafología comienza a ser una ciencia en peligro de extinción.

Pino dijo...

MIL GRACIAS POR ESTE TEXTO... HA SIDO UN DESCUBRIMIENTO...SIEMPRE HE PENSADO QUE LA MANO ES LA QUE ESCRIBE...GRAN DESCUBRIMIENTO...

Aura dijo...

En cambio con las fisonomías de las letras se establece una extraña empatía.
No leeré a literatos que no hagan rubricas narcisistas.
Oh y esos ganchos de la G, que adorables.

Rain dijo...

Estoy recordando esta escena:

mi niño sentado ensayando firmas y elijiendo una, que es elegante, y me sorprende,

me sorprende,

la firma, la mano.