miércoles, 15 de marzo de 2006

Casablanca, 5:30 P. M., de Pere Gimferrer

El incendio del sol arrebatado,
la morada del aire desprendido,
la penumbra en los ojos que he besado,
la perla de tu cuerpo detenido,

en la acera tu pámpano dorado,
el carmín que zurea tu latido,
el grito en pie de tu sonrisa ornado,
todo lo que por ti seré y he sido,

todo lo que por ti la luz me ha dado,
todo lo que por ti, mi flor de Gnido,
en la estancia del viento destajado

entre las violetas me hace herido:
no vivo de granadas del pasado,
pero en tu claridad voy encendido.

6 comentarios:

Estupor dijo...

Hoy también puse un soneto.

Aura dijo...

No vivir del pasado, sino de esas frutas de esplendor cegador, y de los besos, que reposan por doquier a nuestro alrededor.
Que hermoso, Nicho.

anag dijo...

grande es gimferrer.


es hermosísimo.

¡Pere nobel ya¡

Historia de O-rate dijo...

¿Qué escribo?
- No escriba Nada! con leer es suficiente
¿ha dicho demente?
- ¡ Que cosas escucha!
Bien si es lo que desea.. V
Voy vuelvo voy, me doy una ducha porque aquí nadie escucha...

nochodata: No es usted como Ana,
que dibuja el alma en su punto,
sin siquiera haberla visto.
Sober/ana

Rain dijo...

Julio querido, tan concentrada ternura me invita a salir esta tarde a caminar por la ciudad...

anag dijo...

Grande Garcilaso. Tan idealista: se pone triste porque no puede pasar de la puerta.
qué comentario tan majo al soneto de Garcilaso...

un abrazo¡