jueves, 16 de marzo de 2006

ESTE PERFUME INTENSO DE TU CARNE, de Salvador Novo

Este perfume intenso de tu carne
no es nada más que el mundo que desplazan
y mueven los globos azules de tus ojos
y la tierra y los ríos azules de las venas
que aprisionan tus brazos.
Hay todas las redondas naranjas en tu beso de angustia
sacrificado al borde de un huerto
donde la vida se suspendió por todos
los siglos de la mía.
Qué remoto era el aire infinito que llenó nuestros pechos.
Te arranqué de la tierra por las raíces ebrias de tus manos
y te he bebido todo, ¡oh fruto perfecto y delicioso!
Ya siempre cuando el sol palpe mi carne
he de sentir el rudo contacto de la tuya
nacida en la frescura de un alba inesperada,
nutrida en la caricia de los ríos claros y puros de tu abrazo,
vuelta dulce en el viento que en las tardes
viene de las montañas a tu aliento,
madurada en el sol de tus dieciocho años,
cálida para mí que la esperaba.

1 comentario:

Paco García dijo...

Hace unas semanas estuve en Granada y compré en una librería un volumen con la Poesía de Novo editado por Fondo de Cultura Económica. Una maravilla.
Me he mudado: ahora estoy en poeticas.es.