miércoles, 28 de junio de 2006

JIM THOMPSON

"Bien, señor, el caso es que debería haberme encontrado a gusto, tan a gusto como un hombre puede encontrarse. (...)
Sin embargo, estaba preocupado. Tenía tantos problemas que la preocupación me ponía enfermo.
Me sentaba a la mesa para comer quizá media docena de chuletas de cerdo, unos cuantos huevos fritos y un plato de bollos calientes con menudillos y salsa, y el caso era que no podía comérmelo todo. No me lo terminaba. Empezaba a dar vueltas a las cosas que me preocupaban y cuando me daba cuenta me había levantado sin rebañar el plato.
Con el sueño me ocurría lo mismo. Podía decirse que no pegaba ojo. Me metía en la cama pensando que aquella noche tenía que dormir, pero qué va. Pasaban veinte o treinta minutos antes de poder dar una cabezada. Y luego, apenas después de ocho o nueve horas, me despertaba. Bien despierto. Y no podía volverme a dormir, cascado y hecho polvo como estaba.
Bien, señor, el caso es que me encontraba despierto, igual que la noche que he puesto como ejemplo, dando vueltas en la cama y haciendo funcionar la cabeza, hasta que no pude soportarlo más. Así que fui y me dije:
"Nick. Nick Corey, tus problemas acabarán desquiciándote, así que lo mejor es que pienses algo y pronto. Lo mejor es que tomes una decisión, Nick Corey, porque si no, lamentarás no haberlo hecho."
De modo que me puse a pensar y pensar, y luego pensé un poco más.
Y decidí que no sabía qué mierda hacer."

Tomado del inicio de la novela "1280 almas", de Jim Thompson

1 comentario:

El pez dijo...

joder, estamos todos melancólicos hoy o qué pasa?

some of our dreams are
always hanging around some
easy decisions