lunes, 31 de julio de 2006

FELICES VACACIONES

Dear friends:

El Nicho is offline for the summer to clean house.

Maybe he will be back, who knows.

Have a great summer (or winter).

Sincerely,

Julio CERONE NICHODADES

Potomanía: adicción al agua. Porque adelgaza, dicen. Hay gente que bebe más de tres litros al día. Y se siente feliz. Van con las botellas carísimas a todas partes, en las terrazas sofocantes se sientan y piden otra, en las tiendas de frutos secos, en las máquinas de bebidas, en el cajero automático, se comen un chuletón con pimientos asados y hasta se bañan con agua. De buena mañana, recién apagado el despertador, un vasito. Otro, en la mitad de cualquier momento. A orinar incoloro a media noche se levantan, y repuestan con otro vaso. No sudan, cómo van a derrochar agua. Si besas a uno de estos especímenes, estás besando un charco. Si fornifollas con alguno, seguro que a la mitad o al final (si aguanta sin beber un poquito), en vez del cigarrillo o de un buen puro -depende de lo que te pida el cuerpo en semejante momento-, hala, a refrescarse la garganta. No los he probado, que conste. Me voy a dar un chapuzón lento y largo a su salud.
Cuando tenía cuarenta y seis años no tuve más remedio que hacerme un potomaníaco. Me puse morado a agua mineral sin gas. Es difícil calcular la cantidad diaria que bebía, cualquier barbaridad, sin duda. Me sentía lo que se dice empancinado de sosedad, iba de un lado para otro con un pantano dentro de mí mismo. Llegó un momento en que dejé de pensar con claridad, mis ideas, reducidas y básicas, pero bien sistematizadas, colocadas cada una en su sitio, nadando como migajas ablandadas en un océano. Después de un tratamiento de desintoxicación, en potomaníacos anónimos (perdone el lector que haya incurrido en esta facilona analogía con los alcohólicos, no pude oponerme, son los efectos residuales de mi adicción), he vuelto a ser un gordo infeliz que, en vez de ponerse hasta arriba de agua, se bebe unos cuantos litros de cerveza cuando puede y se queda tan fresco con sus remordimientos. Ahora ligo más, eso sí, con chicas de mi tipo, o sea, de lo más potables.




10 comentarios:

Estupor dijo...

disfruta de tus vacaciones; pero no olvides seguir deleintándonos con este nicho de aire.

El pez dijo...

D.E.P. pero resucita en septiembre, por favor, NO MÁS BAJAS

Rain dijo...

El señor Nichodades se hará extrañar mucho. Si es tan exótico el blogueador, o tan exótica la blogueadora exquisitos...

como si llovieran gemas en la calle.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Mmmmm. Amélie Nothomb es también potomaníaca. Yo, a ratos.

Catriela Soleri dijo...

Jajaja precisamente estaba tomando agua de mi botella de litro, jajaja que risa.

Eso odio de europa, el agua es tan cara....

¡Viva américa latina y su agua!

Buen post nos deja para ausentarse un rato.

Que todo quede muy limpio y lindo, así como el agua.

Buena, buena la imagen.

anag dijo...

sea usted feliz en la ausencia.De la potomania tuve noticia a través de la inquilina de este blog www.lunamiguel.blogspot.com , que me recomendó vivamente una novela de amelie nothomb en que se relataba esto

rain dijo...

Oh, buen augurio de Delicatessen Ana, mas le extraño mi querido Nicho,

¿ya fue bastante feliz?

¿cuándo vuelve?

Catriela Soleri dijo...

Ya quedo todo muy limpio supongo.d

Estupor dijo...

Nicho, gracias por tu poema, me recuerda mucho a los de Patricia Esteban: http://www.losnoveles.net/iepesteban.htm
Continúa con tu blog, por favor.
Un saludo muy fuerte.

Estupor dijo...

...debería haber dicho un beso muy rotundo, aunque sea de un bloger tan feo como yo, parecido a un Cíclope de un solo ojo.