miércoles, 19 de julio de 2006

LAS SEÑORITAS DE AVIGNON

Con Las señoritas de Avignon no me refiero a la trascendental obra picassiana, en la que el pintor resume todo el credo estético del que ha de surgir el cubismo. No. Admiro a Picasso, sin entenderlo muchas veces, y en este tema estoy con el escultor catalán, amigo común, Manolo Hugué, taurófilo como él,quien en cierta ocasión le decía, mientras contemplaba un lienzo en el que el pintor se empleaba: una especie de señora con un ojo en el pómulo y el otro en la sien:
- Pero Pablo, si recibes un telegrama "Llego mañana. Mamá", y en la estación ves bajar eso, ¿qué haces? ¿Le vas a dar un beso?
Frecuentemente se confunde el título del célebre cuadro de Picasso Las señoritas de Aviñón (o Aviñó), recoleta calle barcelonesa en la que el pintor sitúa a aquellas, con la francesa ciudad de los papas. Ésta es la nuestra ahora, por taurina. Y las señoritas, toreras. Pues corría el primer lustro de este siglo, o poco más, cuando en la taurina ciudad francesa se dio una corrida de señoritas, con las que alternaba el valiente lidiador cordobés Antonio de Dios (Conejito), ya en la decadencia del gran dominio del toro que siempre tuvo, a pesar de lo cual había sufrido graves percances en el ruedo. Un semanario taurino madrileño hacía a los pocos días la siguiente reseña de la corrida:
"Corrida mixta en Avignon (Francia). Un toro de Olea para Doña Tancreda, que fue ovacionadísima. Cuatro novillos de Veragua para las señoritas toreras Lotita y Angelita, que estuvieron regulares, y un toro de Miura para Antonio de Dios (Conejito). El último novillo volteó a Lotita, que fue llevada a la enfermería conmocionada. El Conejito, sin novedad."

Texto de Antonio Díaz-Cañabate, publicado en el famoso Cossío.


"... y las catalanas Ángela Pagés, "Angelita", y Dolores Pretel, "Lolita. "Angelita", a fuerza de inteligencia y coraje, ascendió por méritos propios desde lo más humilde del escalafón: primero fue banderillera, después sobresaliente y, finalmente, espada. Por su parte "Lolita", que también destacó con los rehiletes, practicaba un toreo de corte clásico y refinado, elegancia que no le impedía tirarse a matar con tantos arrestos como los que tuvieran sus más esforzados colegas masculinos. Mujer culta y sensible, amante de la lectura y feliz intérprete al piano, Dolores Pretel, "Lolita", fue el precedente decimonónico de esa gran dama del toreo a caballo que, en el siglo XX, ha sido Conchita Cintrón. "

1 comentario:

Rain dijo...

Como en esa pela de Almódovar: 'Hablé con ella' que no me gustó mucho. Allí esta la torera tan majestuosa...