lunes, 31 de julio de 2006

UN AUTÉNTICO MONJO

Su biógrafo empezó (y acabó) a sospechar (y a concluir) que la verdadera naturaleza del señor Nichodades era la del eremita absorbido por una vocación ascético-estética que se concretaba muchas veces en una búsqueda desenfrenada del adjetivo-objetivo ideal (recuerden: lo ideal ocupa un escalón más alto que lo perfecto), cuando alguien débil, desconsiderado, inconsciente, vanidoso, despreocupado, quisquilloso, chivato, cotilla y dejado - su perpetuo abogado de cabecera - le contó el siguiente secreto profesional:
"Una tarde de abril del año... sería el dos mil cincuenta y siete, sí, del cincuenta y siete, se presentó en mi despacho la señora Consuelo de Nichodades, muy irritada, nunca la había visto así... Realmente estaba muy enfadada.
- Mi marido, querido abogado de cabecera, es que no coagula.
- Qué me cuenta, mi querida señora de Nichodades, eso puede ser muy grave. Creo que debería consultar al médico. Sufrir de descoagulación es muy serio. Pero no veo lo que yo pueda hacer con eso, mi apreciada doña Consuelo.
- ¡Cómo que no! Quiero que me diga si me puedo divorciar o no. Le digo que no coagula, que lleva ya unos cuantos meses sin coagular. Y, además, le he pillado in fraganti espiando por el ventanuco del cuarto de baño a la vecina de enfrente, justo cuando se estaba vistiendo. Y usted ya sabe que vestirse es mucho más pornográfico que desnudarse.
¡Que quiero divorciarme de ese sinvergüenza!
- Ja, ja,... ay, perdone, señora Consuelo, no me diga que no tiene su gracia, su querido... su esposo, tan formalito como parece, oteando las intimidades de la vecina.
-¡Es un aprovechao! ¡Un guarro!
- Eso lo dice usted. A propósito, ¿cuántos años tiene su querido marido?
-¡Setenta y tres! ¡Descastado!
- Uhhh, con lo joven que aparenta el hombre, siempre tan bien puesto, entubado en sus trajes perfectamente planchados, la espalda siempre recta."

1 comentario:

Rain dijo...

Joven siemore el señor nichodades.

En el prix nocturno le vi...