martes, 5 de diciembre de 2006

A la busca de un final lírico (cinco)

Ojeando un diccionario sobre monstruos me he dado de bruces con una entrada que cuenta la leyenda -italiana- de Cola Pesce (llamado también Pescecola o Nicola Pez o simplemente Cola). Esa leyenda se puede sintetizar así: "Cola o Nicola era un niño siciliano que se deleitaba continuamente chapoteando en el mar, y capaz de resistir un tiempo inusitado bajo el agua. Su figura, no siempre descrita, parece ser anfibia, aunque no es verdaderamente un hombre-pez, porque a veces se habla de pies y manos palmeados. Un rey (por lo general Federico II) lo quiere poner a prueba y lo incita a sumergirse en los remolinos para describir el mundo submarino. La tentación de una joya en premio (en general un anillo) arrojado al mar vence la resistencia de Cola, que se sumerge, y vuelve, contando las maravillas vistas. El rey lo prueba de nuevo, echando otros objetos de oro, pero esta vez Cola ya no regresa."

2 comentarios:

El pez dijo...

hacen falta muchos objetos de oro

Rain dijo...

Lírico pez, lírica historia...