miércoles, 13 de diciembre de 2006

A la busca de un final lírico (siete)

El lector de Pedro Páramo, de JUAN RULFO, se encontrará con los siguientes fragmentos:

"Me enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco de tus brazos. Aquí en este rincón donde me tienes ahora. Sólo se me ocurre que debería ser yo la que te tuviera abrazado a ti. ¿Oyes?. Allá afuera está lloviendo.
(...)
Tengo la boca llena de ti, de tu boca. Tus labios apretados, duros como si mordieran oprimidos mis labios... Trago saliva espumosa; mastico terrones plagados de gusanos que se me anudan en la garganta y raspan la pared del paladar... Mi boca se hunde, retorciéndose en muecas, perforada por los dientes que la taladran y devoran. La nariz se reblandece. La gelatina de los ojos se derrite. Los cabellos arden en una sola llamarada."

2 comentarios:

Rain dijo...

Radicalidad de la pasión...

aunque se mencionen gusanos y lodo, la belleza está o es que justamente por eso, está...

El pez dijo...

ohhhhhhh yes!