jueves, 30 de marzo de 2006

ENFERMEDAD

Uno se puede coger un catarro o una gripe o una pulmonía o lo que sea de cualquier forma. Por ejemplo, por la rodilla izquierda. Te empieza a doler, molestias tienes, pinchazos, intermitentes e inesperados. Piensas que esto del blog engorda (Archiputti) o que estimula la artrosis o el reumatismo. A lo mejor es el menisco. Como me tengan que operar de la rodilla, varios meses con muletas, inmovilizado. Pero si paseo mucho, y me muevo, camino todos los días una hora, subo las escaleras hasta el quinto piso (ciento siete escalones), barro la casa, cocino (hoy, arroz con boletus y bonito). Eso sí, estoy pegado como una lapa al mando a distancia de la tele. Y pasan dos o tres días con las molestias en la rodilla izquierda. Y una noche, cenando, como que te atragantas, carraspeas, toses. Será una de esas migas de pan que van por libre. Te duermes consuetudinariamente y a la mañana siguiente casi no puedes hablar, cada vez que toses se te desgarra la garganta, tienes un colocón de fiebre de cuidado. Ya te ha dejado de doler la rodilla izquierda.

"La jaqueca migrañosa, el vértigo, las lesiones laberínticas, la sinusitis, la depresión, la bronquitis, las supuraciones, el enfisema, la colitis, las cicatrices pulmonares, la insuficiencia aórtica, la alergia, el insomnio, la nefritis, el estreñimiento, las durezas de los pies, los hidromas, los tumores, las costillas astilladas, la desviación de la columna vertebral y la neurosis. Eso que llamamos salud no es sino un delicado equilibrio de deflagraciones.
De pronto venían las enfermedades, todas las enfermedades, en lenta sucesión, y el hombre era una máquina estúpida, como todas las máquinas, y yo tomaba pastillas para la taquicardia y barbitúricos para dormir y cosas para el mareo, y pasaba por la cámara oscura de las radiografías, por el túnel largo y dulce de los rayos X, y era xilófono para el martillito blando del doctor, que buscaba en mi interior fiebres de Malta, como el botánico busca azaleas, y era llevado, traído, electrocardiografiado, electroenceFALOgrafiado, mi corazón se reducía a unos palotes, mi pensamiento a una línea sutil, y giraba en las sillas redondas de los laboratorios, e iba teniendo conciencia triste, diversa y confusa de mi cuerpo, de mi interior, el esqueleto, la orina, la sangre, los esputos, los pulmones, el delicado equilibrio del laberinto y la laboriosa alquimia del epigastrio"
Francisco UMBRAL (Retrato de un joven malvado, 1973).

miércoles, 29 de marzo de 2006

tanka´s por un tanga



Soy un cero leve
embriagado de rojo.
Coñac granate,
huyo con el vendaval:
con tu insolencia sueño.



Entre mis sesos,
alto, esplendoroso,
veo tu culo.
Hoy no puedo dormirme:
esfericidad moral.

blancura astral
mediodía neumático
aglomeración
floración incendiaria
hipoxia sentimental

martes, 28 de marzo de 2006

EMBRIAGAOS, de Charles Baudelaire (El spleen de París)

Hay que estar siempre borracho. Todo consiste en eso: es la única cuestión. Para no sentir la carga horrible del Tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua.
Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis. Pero embriagaos.
Y si alguna vez, en las gradas de un palacio, sobre la hierba verde de un foso, en la tristona soledad de vuestro cuarto, os despertáis, diminuida ya o disipada la embriaguez, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al ave, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle la hora que es; y el viento, la ola, la estrella, el ave, el reloj, os contestarán: «¡Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos y mártires del Tiempo, embriagaos, embriagaos sin cesar. De vino, de poesía o de virtud; de lo que queráis.»

viernes, 24 de marzo de 2006

PECES


PoemitapezPiaraña:

Pez, y ojos, a todos invisible
3, 1 4 1 5 9
tu cuerpo sueña una presa
2 6 5 3 5
mentiras, venganzas, textura imposible.
8 9 7 9
Pez de muy profundo lado,
3 2 3 8 4
animal en trozos, come, soy otro
6 2 6 4 3 4


(3,1415926535897932384626434)

(Es de Oscar Orellana, se lo escribió a don Pez)

Postata: Ya sé que lo han leído, pero no me resistía a poner juntas estas admiradas obras ajenas.
La imagen se tomó prestada de El hombre que comía diccionarios.

POR ESTA RAZÓN NO ACABABA DE ENCONTRARME

"Uno nunca sabe quién es. Son los demás los que le dicen a uno quién y qué es ¿no? Y como esto uno lo oye millones de veces en su vida, por poco que ésta sea larga, acaba por no saber en absoluto quién es. Todos dicen algo distinto. Incluso uno mismo está siempre cambiando de parecer. "

Thomas Bernhard

martes, 21 de marzo de 2006

UN POST A LA ANTIGUA USANZA

Más o menos a las siete de la tarde de ayer, fiesta en Madrid, y antes de salir a dar un paseo con Ana Bratz y compañía por un Madrid con ambiente de lunes y nada en el domingo, enciendo el maquinastro para ver cómo va lo del CUATRO. Empiezo por Jon Mikel (don Pez comenta que ha quedado un poco rojo en la foto que pone), y luego, picando mismamente, aparezco en el acuario del mencionado señor Pez, y me llama la atención que, entre los cuatro libros que ha disfrutado recientemente, dice que Construcción de Vicente Luis Mora. ¿Vicente Luis Mora?
Ipso facto a don gOOgle que me voy. Don Pez siempre da buenas pistas. Elijo www.vicenteluismora.com lo más obvio, ojeo y hojeo por encima, y me encuentro entre el catálogo de los posts más leídos la palabra ATLETA. ¿El Atleta? ¡Pero si Atleta no hay más que uno!.

Y recuerdo sus antiguas hazañas. Ahí va uno de sus textos -los demás texxxxxtos para otro día:

"EL VERANO DE BERNHARD

Sólo he leído a Thomas Bernhard este verano: exclusivamente a Bernhard. Con el ventilador echándome PERMANENTEMENTE en la cara viento artificial no hice otra cosa que leer a Bernhard: a Bernhard únicamente, a Bernhard en exclusivo. Si iba a la playa, me llevaba a Bernhard. Si paseaba, iba con Bernhard. Si entraba en un cine, entraba con Bernhard y lo leía con las penumbras coloridas de la sala, porque ninguna película, absolutamente ninguna, era capaz de desviar mi atención de Bernhard. Ninguna película o libro, absolutamente ninguna ciudad ni ninguna compañía, podía (¡ni puede!) competir con Bernhard a estas alturas. Bernhard se inocula como un virus, se te cuela hasta el puntito más recóndito de tus células y TE CONDICIONA POR COMPLETO. Te estraga el gusto por otra cosa que no sea Bernhard, porque realmente ninguna cosa que no sea Bernhard merece la pena, ninguna cosa que no sea Bernhard es capaz de despertar el interés del individuo en cuyas células se ha instalado el glorioso virus de Bernhard, reduciendo todo lo demás a miseria e infamia. Bernhard, la lectura de Bernhard, la pasión por Bernhard, barre y aniquila toda otra cosa, todo otro autor que no sea Bernhard. La risa crece, una risa sarcástica, al echar un displicente vistazo a las páginas de otros autores que no son Bernhard. Uno se troncha de la risa (CON INQUEBRANTABLE DESPRECIO) cuando se asoma a un libro no escrito por Bernhard, porque ese libro, con toda, con absoluta seguridad, es una MIERDA DE LIBRO, una auténtica BASURA LITERARIA, una prueba delictiva cuya mera existencia bastaría para enviar a su autor, que no es Bernhard, al paredón o a la sala de decapitación o al garrote vil, no sin antes haber pasado por un popurrí de instrumentos de tortura de la Santa Inquisición o de la Dictadura Pinochetista, que deberían ser reinstauradas exclusivamente para esos casos: los casos (¡cretinísimos!) en que un autor se atreve si quiera empezar a plantearse la posibilidad de comenzar a concebir una obra, o una simple página, NO SIENDO BERNHARD."

lunes, 20 de marzo de 2006

CUATRO (o CINCO, O UNO)

A través de Iluminatus llegué a esta teoría general de enmarronamiento. Y Aura, tan amable, ha tenido a bien pasarme este brown, (meme, se llama, tan paleto soy), que contesto con gusto, viniendo de quien viene y, además, no tenía tema para hoy, estoy en plena sequía, ya no se me ocurre nada. Seré escueto y lo más sin/cerO posible:


Cuatro trabajos que he tenido:

Cocinero (hago unas lentejas con oreja bastante buenas), aprendiz de poetiso (abandoné extasiado, ahora aprendo a ser un poe/trast0 (poetastro??)), mirón, monaguillo.


Cuatro libros que he disfrutado recientemente (aunque algunos no los he acabado, a lo mejor no los termino nunca):

- Valoración económica, de Andrés de Pablo López.
- Historia de la filosofía, de Bertrand Russel.
- Cervantes y la libertad, de Luis Rosales.
- El hijo de Greta Garbo y Madrid 650, (relecturas), de Francisco Umbral (también Los detectives Salvajes, de Bolaño: Bolaño odiaba a Umbral, qué cosas).

Cuatro lugares en los que he vivido:

Fontiveros, Salamanca, Alcalá de Henares, Madrid.

Cinco sitios que visito diariamente: entre otros (a todos los enlazados los visito frecuentemente -a Aura ya la puse)

El Pez
La exhibición perturbada
El ojo en la manO
Puerto Asterix
A
Cuatro sitios en los que me gustaría estar ahora mismo

- En el Madrid del Siglo de Oro
- En el Berlín de la República de Weimar
- En Toledo (mirando eternamente El entierro del señor Orgaz)
- En el Ritz de París (1917 ó 1918, invitado a una cena por el señor Proust)

(Me voy corriendo a estudiar alemán y francés, para estar a la altura)

Cuatro discos que he disfrutado recientemente

Sólo oigo canciones o fragmentos: blues y heavy, música barroca. Las canciones que pone el Archiduque también me gustan.
Bueno, también oigo la radio, programas de política.

Cuatro (UNO) personajes a los que odio irracionalmente (mis odios son racionales, al menos para mí):

- No soporto a Aznar.

Cinco bloggers a los que les paso el marronazo (con derecho a la objeción de conciencia, obviamente, aunque sería muy interesante saber más y más de ellos)

El Pez (por completar, mismamente)
La exhibición perturbada
El ojo en la manO
Puerto Asterix
A

viernes, 17 de marzo de 2006

GORILLAZ


PUES QUE VIVA EL LUNES

DOMINGO, de Tove Ditlevsen

Nunca ocurre nada los domingos.
Nunca encuentras un nuevo amor en domingo.
Es el día de los infelices.
Día de pensión o día de familia.
Las horas más dolorosas de la amante
cuando se imagina a su amado
con sus hijos en las rodillas
mientras su mujer, sonriente,
entra y sale con tentadoras bandejas.
Un día maldito.

Alguna vez tuvo que haber sido diferente.
¿Por qué si no tendríamos todos
que esperar con ansias el domingo durante toda la semana?
¿Quizá cuando íbamos a la escuela?
Pero ya entonces las campanas sonaban
compungidas y grises como lluvia y muerte.
Ya entonces las voces de los adultos
eran débiles e insonoras como si buscasen a tientas
y en vano las palabras dominicales.

El olor a humedad y a pan mohoso,
a sueño, botas de goma y achicoria
ya subía entonces por la escalera
y la calle, que estaba dura, vacía y diferente
de una manera desolada ­
El olor dominical nos forraba
con la gruesa capa de la decepción
que sigue a una expectativa
sin meta específica.

Pero, entonces ¿cuándo? En un lugar anterior a la memoria
hubo felicidad, una expectativa irresistible
que todavía nadie había sido capaz de defraudar.
Entonces las campanas significaban que papá estaba en casa,
el bigote, las negras cejas y el olor a tabaco mascado
estaban allí y allí quedaban, en un lugar cercano,
y quizá la risa de tu joven madre
sonaba más alegre que los otros días.

Es domingo. Tú nunca encontrarás
un nuevo amor ese día.
Estás sentada en el cuarto de estar
apabullada y rígida como una figura de cartón
a los ojos de los niños.
Escarban con los pies
y se pelean sin energía.
«Deberíamos hacer algo», dices.
«Sí», dice una voz detrás del periódico.
Entonces os calláis los dos, porque todo lo que tenéis ganas
de hacer es oculto y secreto
y sería inaceptable para el otro.

Las campanas de la iglesia suenan. Las narices de los niños
se llenan de desesperanzado olor heredado.
Sobre sus dulces rostros se desliza
una fealdad pasajera.
Una luz marchita
nace en sus ojos.

Pero todos esperamos el domingo
toda la semana, toda nuestra vida,
esperamos la ilusión de cientos
de largos domingos vacíos, agotadores.
Día familiar, día de pensión,
el infierno de los amantes secretos.
Ese día en que la nauseabunda grisura de los adultos
impregna a los niños y establece
la incomprensible melancolía dominical de los años venideros.

jueves, 16 de marzo de 2006

ESTE PERFUME INTENSO DE TU CARNE, de Salvador Novo

Este perfume intenso de tu carne
no es nada más que el mundo que desplazan
y mueven los globos azules de tus ojos
y la tierra y los ríos azules de las venas
que aprisionan tus brazos.
Hay todas las redondas naranjas en tu beso de angustia
sacrificado al borde de un huerto
donde la vida se suspendió por todos
los siglos de la mía.
Qué remoto era el aire infinito que llenó nuestros pechos.
Te arranqué de la tierra por las raíces ebrias de tus manos
y te he bebido todo, ¡oh fruto perfecto y delicioso!
Ya siempre cuando el sol palpe mi carne
he de sentir el rudo contacto de la tuya
nacida en la frescura de un alba inesperada,
nutrida en la caricia de los ríos claros y puros de tu abrazo,
vuelta dulce en el viento que en las tardes
viene de las montañas a tu aliento,
madurada en el sol de tus dieciocho años,
cálida para mí que la esperaba.

miércoles, 15 de marzo de 2006

Casablanca, 5:30 P. M., de Pere Gimferrer

El incendio del sol arrebatado,
la morada del aire desprendido,
la penumbra en los ojos que he besado,
la perla de tu cuerpo detenido,

en la acera tu pámpano dorado,
el carmín que zurea tu latido,
el grito en pie de tu sonrisa ornado,
todo lo que por ti seré y he sido,

todo lo que por ti la luz me ha dado,
todo lo que por ti, mi flor de Gnido,
en la estancia del viento destajado

entre las violetas me hace herido:
no vivo de granadas del pasado,
pero en tu claridad voy encendido.

martes, 14 de marzo de 2006

ABRAZO TENTACULAR

dibujo de Ana Bratzla lluvia usted hilvana
hilo de memoria
que cae
sobre el tiempo
que vuelve
que se hilv/ana

Un abrazo tentacular


el Archiputti de las Carnelias
tuvo el otro día una intuición
desde su paraíso de camelias
exhibidas desde su balcón
vio a través del gran mar
océano el dibujo perturbador
que hace mucho tiempo
Ana Bratz me enseñó
no se sabe si se lo soñó
cuando masticaba filetes tiernos
por el bosque o comiendo
lentejas con oreja
que le dejaron con la conciencia
perpleja

EL MAPA BORGEANO

...En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos adictas al estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.

jueves, 9 de marzo de 2006

UNA EXCUSA (muy conocida, pero hay que recordar)

Salinger, defendiéndose
"Los cuentos de El llano en llamas estuvieron a punto de titularse Los cuentos del tío Celerino. Rulfo dejó de escribir poco después de que éste muriera. La excusa del tío Celerino es de las más originales que conozco de entre todas las que han creado los escritores del No para justificar su abandono de la literatura.
- ¿Que por qué no escribo? -se le oyó decir a Juan Rulfo en Caracas, en 1974-. Pues porque se me murió el tío Celerino, que era el que me contaba las historias. Siempre andaba platicando conmigo. Pero era muy mentiroso. Todo lo que me contaba eran puras mentiras, y entonces, naturamente, lo que escribí eran puras mentiras. Alguna de las cosas que me platicó fueron sobre la miseria en la que había vivido. Pero no era tan pobre el tío Celerino. Él, debido a que era un hombre respetable, según dijo el arzobispo de allá por su rumbo, fue nombrado para confirmar niños, de pueblo en pueblo. Porque esas eran tierras peligrosas y los sacerdotes tenían mucho miedo de ir por allí. Yo le acompañaba muchas veces al tío Celerino. A cada lugar donde llegábamos había que confirmar a un niño y luego cobraba por confirmarlo. Toda esa historia no la he escrito, pero algún día quizá lo haga. Es interesante cómo nos fuimos rancheando, de pueblo en pueblo, confirmando criaturas, dándoles la bendición de Dios y esas cosas, ¿no? Y él era ateo, además."
Tomado del libro de Enrique Vila-Matas, Bartleby y compañía.

miércoles, 8 de marzo de 2006

El estudiante de bachillerato

"Una tarde estábamos sentados en el restaurante de Moskowitz, en el Lower East Side de Nueva York. Tuvo que ser durante la época de la prohibición porque bebíamos mucho vino hecho con nabos.
Un muchacho pálido, de cabellos negros y aire tenso, se acerca desde otra mesa, se deja caer en el asiento frente al mío y nos hace saber que es un estudiante del último año de bachillerato. Me lanza una mirada de odio desde el otro lado de las gafas.
-Le he estado observando toda la tarde.
-¡Cielo santo!
-Lo que quiero saber es por qué no se comporta como un escritor.
-¿Cómo tiene que comportarse un escritor?
-Usted sabe tan bien como yo cómo ha de comportarse un escritor.
Intenté tranquilizarlo.
-Supongamos que lo sé –contesté con la mayor amabilidad posible--. ¿Cómo sabes que quiero comportarme como un escritor?
Me fulminó a través de las gafas. Buscaba las palabras justas. Se puso de pie.
-Déjeme que le diga una cosa –balbuceó casi sin aliento--. Conocerlo me ha desilusionado por completo."

Años inolvidables, de John Dos Passos.

lunes, 6 de marzo de 2006

DESHIELO, de Manuel Vicent

EL PAÍS - Última - 05-03-2006
Aquella lluvia de la infancia se ha convertido en una categoría del alma. La recuerdo en las tardes moradas de la cuaresma durante los temporales de levante sonando en los canalones del patio mientras leía tebeos al volver de la escuela con el pelo todavía mojado o en las noches de invierno en que dormía en la misma cama con un hermano y hacíamos una cabaña con la sábana para refugiarnos en ella y dentro de aquel espacio, que me parecía inmenso, nos contábamos historias de terror. Aquella lluvia persistente, mansa y oblicua de la infancia la llevo asociada a las lecturas de piratas; en cambio, el frío y la nieve forman parte de una mitología de pájaros ateridos, de los petirrojos y estorninos que se lanzaban a muerte sobre el cepo que les había preparado con una aceituna negra. La noche suspendía todos los sonidos cuando nevaba. Los perros no ladraban, no se oía ninguna voz en la calle y el silbido del tren parecía llegar atravesando un silencio blando. La pureza de aquella nieve tardaba mucho tiempo en ser vulnerada hasta el punto que la conservamos dentro de nosotros intacta todavía. Con niebla en el belfo sobre aquella luz metálica iban los caballos al campo. El deshielo de marzo, al final de un frío largo, es un espectáculo muy puro cuando se produce en el corazón del bosque o se desliza desde aquellos aleros de la niñez que sólo pertenecen a nuestra memoria. Por otra parte, no hay corrupción mayor que la de la nieve cuando en el asfalto se convierte en un fango oscuro expuesta a la realidad de cada día. La gente va al trabajo con sus pasiones a cuestas y las ruedas de los coches aplastan la primera luz de la nieve que sólo pertenece a los niños, aunque ellos la pisan transformada ya en barro cuando vuelven del colegio. A simple vista se trata de la vida, pero esa sucia amalgama que se forma en la ciudad al día siguiente de la nevada es la metáfora de otra suciedad a la que hoy estamos sometidos. Mientras aquí abajo la política se ha convertido en un barrizal, la nieve que cayó estos días pasados ha ido a refugiarse de nuevo en el corazón del bosque. Cualquier ciudadano está zarandeado por la propia vulgaridad; la violencia de los fanáticos y la agresividad de ciertos políticos nos hacen sentir miserables, pero en este momento el sol de marzo en algún lugar muy preservado está transformando la nieve en un hilo de luz que se desprende desde las ramas de los abetos hasta el humus fermentado. Durante la caída atraviesa nuestra memoria y también el corazón de los pájaros.

domingo, 5 de marzo de 2006

PLANETA LIMPIO, de José Luis Pardo

(Pasado). Presentan estudios estadísticos que prueban más allá de toda duda que la guerra (incluida la santa), la competitividad (véase) y el respeto (véase) son reaccionarios, mientras que el tabaco es progresista (como lo prueban algunos iconos irrebatibles, entre los cuales Sartre, Fidel Castro y los Beatles, y aún más el hecho de que el indiscutiblemente reaccionario Hitler pretenda relacionarlo con el cáncer de pulmón). De paso, consiguen explicar la Historia entera en términos de lucha de clases y como un progreso arduo hacia una sociedad sin ellas.

(Presente). Presentan estudios estadísticos que prueban más allá de toda duda que la guerra (incluida la santa), la competitividad (véase) y hasta el respeto (véase) son también progresistas, mientras que el tabaco es reaccionario (como lo prueban algunos iconos irrebatibles, como las fotografías digitalmente retocadas de Sartre y la corrección política realizada en la portada de Abbey Road, y aún más el hecho de que en las películas sólo fumen los más depravados asesinos múltiples), además de constituir un arma sucia (véase). De paso, consiguen explicar todos los conflictos del universo mundo en términos de "valores", "civilizaciones", "culturas" o "naciones", haciendo de estos conceptos la clave de la Historia y de la Historia misma un progreso largo y difícil hacia una sociedad sin valores, civilizaciones, culturas ni naciones.

(Futuro). Presentan estudios estadísticos que prueban más allá de toda duda que lo único claramente reaccionario es fumar (y lo único definitivamente progresista no hacerlo), incluyen a la nicotina en la lista de armas de destrucción masiva (porque el humo no discrimina) y consiguen explicar todos los conflictos del universo mundo en términos de "fumadores" y "no fumadores", haciendo de estas nociones el elucidario de la Historia, y de la Historia misma un camino lleno de parches hacia un planeta sin nicotina, enteramente progresista, sano y pacífico, en donde ser reaccionario estará prohibido incluso en la privacidad vergonzante del pecador solitario.

algo sobre el OmbligO: EL FLUIDO LITERARIO

sábado, 4 de marzo de 2006

Ainize Txopitea

Homenaje a las amas de casa

Y por aquí hay más.
Y en algún sitio dice:
"¿Cuántas escamas hacen falta
para vestir de fiesta un pez?
Según el anzuelo."

Oh, la poesía

"Pero la poesía (la verdadera poesía) es así: se deja presentir, se anuncia en el aire, como los terremotos que según dicen presienten algunos animales especialmente aptos para tal propósito. (Estos animales son las serpientes, los gusanos, las ratas y algunos pájaros)."

Tomado de Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño.

jueves, 2 de marzo de 2006

miércoles, 1 de marzo de 2006

SUPLANTACIÓN


A forest (The Cure)