miércoles 31 de mayo de 2006
sábado 27 de mayo de 2006
viernes 26 de mayo de 2006
POEMA DE AMOR DESESPERADO
extravertida dandi de palidezredundante esplendor de sabores
adoré con alegría tu ceniza/tus dolores
la altivez blanda de tu blancura
festejé la provincia de tus glúteos
tu axila adornada con nenúfares
tu manojo de carne maquillado
espalda en carrusel de michelines
máscara lunar de obscenos días
feliz temperamento exhalado
con la mueca lírica de un fantasma
jueves 25 de mayo de 2006
MARI TRINI, CANTANTE
VÍCTOR-M. AMELA - 27/10/2005
LA VANGUARDIA
- Mis padres ponían siempre sus canciones en el coche...
- Oh, pobrecito, lo siento. ¿Te torturé mucho, verdad?
- Bueno, me entristecía...
- ¿Ah, sí? ¿Por qué?
- Me parecían canciones tristes, cantadas por alguien melancólico necesitado de ayuda.
- Qué mono... Bueno, la verdad es que a mí la vida no me parece que sea un paseíto... Me parece dura. El infierno está aquí.
- Yo acertaba, ya veo...
- Pero es un infierno con trozos de cielo, también. Y un infierno que acepto. Tengo un punto de vista melancólica de la vida, es verdad, ¡pero triste no soy! ¿Has oído a Aute?
- Sí, ¿por qué?
- Eso sí es triste, ¡depresivo! Pero cantar aquellas canciones era un desafío: era llevar la contraria a la alegría y las palmas de aquella España de la guitarra, la sangría y el 850.
- ¿Hacía usted política con sus canciones?
- No. Pero sí quería decir que no todo era juerga, que las personas tenemos también nuestros conflictos emocionales.
- "Yo no soy esa que tú te imaginas, una señorita..."
- "... tranquila y sencilla, que siempre perdona..."
- ¿Qué quería contarnos con Yo no soy esa?
- Que una mujer no es esa tonta a la que puedes engañar sin que pase nada.
- Ah, ¿era una canción feminista?
- Quizá la primera canción feminista en España: es del año 1971, y cuenta que está bien ser buena esposa y madre, pero que una mujer es capaz de más cosas, de inteligencia, de rebeldía y de una vida mejor.
- Ha compuesto usted más de 300 canciones, ¿de dónde sale tanta inspiración?
- De mi hipersensibilidad. Cuando estoy desasosegada, inquieta, me afloran muchos sentimientos.
- ¿Hipersensibilidad?
- Sí, supongo que es algo genético. Y me hace sufrir: ¡me gustaría ser menos sensible!
- ¿Le pasaba ya de niña?
- Tuve una infancia feliz, libre, por el campo... hasta que enfermé a los siete años. Y tuve que guardar cama durante siete años...
- ¿Hasta los 14 años? ¿Qué le pasó?
- Una infección de riñones, glomerulonefritis. Tuve que quedarme en cama, en mi cuarto. Ahí me daba clase una profesora, ahí mi padre me regaló una guitarra...
- ¿No pudo ir nunca a la escuela?
- No. Yo no sé lo que es un recreo de colegio, tener compañeros, jugar con otros niños... Fue mucha, muchísima soledad...
- Ahora entiendo mejor su melancolía...
- ¡Pero luego me vengué!
- ¿Cómo se vengó?
- En la cama, escribir era mi válvula de escape: desde los nueve años escribía y cantaba mis canciones con la guitarra. ¡Y decidí que en cuanto pudiese levantarme, viajaría a Madrid para ser artista! Y lo hice, lo hice.
- ¿A los catorce años?
- Sí. Me presenté en una boîte de jazz de Madrid para hacer una prueba. La gestionaba el cineasta norteamericano Nicholas Ray.
- ¿El director de cine, el de Rey de Reyes?
- Sí. Me oyó y se prendó de mí. Me apadrinó: se convirtió en mi mánager y me envió a Londres a estudiar. Y allí, a los 15 años, yo ya cantaba en el programa televisivo que presentaba Peter Ustinov en la BBC-2...
- Buen salto: ¡de la cama a la BBC!
- Sí, y allí coincidí con todos los artistas que circulaban por Londres en los años 60, como Rolling Stones, Marlene Dietrich, Catherine Deneuve, Paul McCartney... Durante una fiesta estuve charlando mucho rato con Paul McCartney, ¡y él me tiró los tejos!
- ¿Y hubo algo?
- No me interesó: le di calabazas.
- ¿No ha deseado casarse y tener hijos?
- Por mi salud delicada, me daba miedo. Y veía a mi alrededor a tantas parejas divorciadas... Y sabía que mi trabajo de artista me impediría estar cada noche en casa... En fin, fui dejándolo... ¡y se me pasó el arroz!
- Después de lo de Londres, ¿qué hizo?
- Estuve en París y, con 18 años, grabé dos discos en francés. Luego regresé a España y grabé mi primer disco en español.
- Con sus propias canciones.
- No: eran versiones, porque la discográfica RCA ¡no aceptaba que una mujer pudiese ser compositora de canciones! Por suerte, EMI si aceptó, y grabé mi primer disco, Amores, en 1970. Poco después, con 21 años, ¡actuaba en el Palau de la Música, y hasta Montserrat Caballé venía a escucharme!
- ¿Y por qué ha estado usted desaparecida durante tantos años de la escena?
- En los 80 grabé un disco con Los Panchos que la discográfica no promocionó, fue mal y me estafaron. Y me sumí en una depresión.
- Quizá porque toda su vida era su trabajo.
- Tiene razón, me sentía inútil. Me ayudó la medicación, el psicólogo y yo misma. Ahora estoy más tranquila. Y vuelvo a escribir.
- ¿Qué espera ahora de la vida?
- Vivirla en plena paz conmigo misma. No temo a la muerte, aunque subir al tren da reparo... Y ahora he vuelto a escribir poemas...
- De todo lo que ha escrito en sus canciones publicadas, ¿qué texto elegiría?
- Este: "Pero aún nos quedan palabras, palabras de amor, palabras de honor en nuestras miradas"...
- ¿Por qué en el mundillo de la música corrió esa insidia de que Mari Trini era gafe?
- ¿Qué? ¡Nunca había oído eso! Aunque sí lo había oído decir de Juan Pardo. Ja, ja...
- ¿Hay mucha superstición entre artistas?
- ¡Lo que hay es mucha envidia! Vaya sambenitos te cuelgan... ¡Pero si es al revés!: ¡yo traigo suerte! Tú cómprate hoy un número de los ciegos y ya verás...
miércoles 24 de mayo de 2006
martes 23 de mayo de 2006
"EL HOMBRE ES UN SER DE LEJANÍAS", Martin Heidegger
R. Exactamente. Ésa es la que yo creo que debe ser la actitud si quieres mantenerte vivo hasta el final. Porque hay mucha gente que no quiere mantenerse viva, se mueren en vida: se sientan y se vuelven estatua. Muy bien, yo respeto eso, pero no es mi caso. La idea de sentir que eres una estatua me espanta. Yo quiero mantenerme vivo, como si fuera inmortal, exactamente así, hasta que en un momento dado viene un accidente, que es la muerte, y te mueres, y, bueno, no eres inmortal. Hay una historia absolutamente maravillosa que no sé dónde he leído, quizá en Platón, que cuenta que a Sócrates, cuando le llevaron el veneno, lo encontraron estudiando persa. "¿Pero por qué está estudiando persa?", le preguntaron. Y él dijo: "Sólo porque quiero aprender persa. ¡Ah! ¿Ahora tengo que tomar la cicuta? Pues me tomo la cicuta". Me parece una historia absolutamente maravillosa. Dios quiera que me encontrara así la muerte, tratando de aprender chino mandarín. (Mario Vargas Llosa)
"Somos seres de lejanías, los hombres, no porque nos vayamos yendo lejos con la edad, sino que son las cosas las que se van, es el mundo lo que ya no nos queda al alcance de la mano. Todo está ahí, pero un poco más lejos." (Francisco Umbral, UN SER DE LEJANÍAS)
domingo 21 de mayo de 2006
"Isocronismo de las agonías y los orgasmos" (C.J. Cela)
sábado 20 de mayo de 2006
jueves 18 de mayo de 2006
martes 16 de mayo de 2006
SONETO QUE FUE TRUNCO PARA SALAMANDRIA, Alejo Pepper

La culpa es del pezón. Yo no sabía
que la turgencia hipnotizaba tanto.
Tibia alcazaba donde fui vigía,
montículo febril donde levanto
mi barricada personal. Diría
que por su culpa escribo, lloro o canto.
Tu pezón, todo el mundo lo sabía,
oscuro y frágil, mágico y de espanto,
me seduce y reduce, me convierte
en débil alpinista, en mártir triste,
budista catatónico y sin suerte.
Tú eres sólo pezón. El resto existe
en la mente de los que quieren verte
mientras este soneto te desviste.
Para don Relataduras
jueves 11 de mayo de 2006
miércoles 10 de mayo de 2006
EL ÚLTIMO ABRAZO, de Laurie Lipton

TE QUIERO
Te quiero.
Te lo he dicho con el viento
jugueteando tal un animalillo en la arena
o iracundo como órgano tempestuoso;
te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
te lo he dicho con las plantas,
leves caricias transparentes
que se cubren de rubor repentino;
te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta;
más allá de la vida
quiero decírtelo con la muerte,
más allá del amor
quiero decírtelo con el olvido.
Luis Cernuda
domingo 7 de mayo de 2006
sábado 6 de mayo de 2006
jueves 4 de mayo de 2006
lunes 1 de mayo de 2006
EL JARDÍN DE LA ALCARRIA, en Brihuega







