lunes, 31 de julio de 2006

FELICES VACACIONES

Dear friends:

El Nicho is offline for the summer to clean house.

Maybe he will be back, who knows.

Have a great summer (or winter).

Sincerely,

Julio CERONE NICHODADES

Potomanía: adicción al agua. Porque adelgaza, dicen. Hay gente que bebe más de tres litros al día. Y se siente feliz. Van con las botellas carísimas a todas partes, en las terrazas sofocantes se sientan y piden otra, en las tiendas de frutos secos, en las máquinas de bebidas, en el cajero automático, se comen un chuletón con pimientos asados y hasta se bañan con agua. De buena mañana, recién apagado el despertador, un vasito. Otro, en la mitad de cualquier momento. A orinar incoloro a media noche se levantan, y repuestan con otro vaso. No sudan, cómo van a derrochar agua. Si besas a uno de estos especímenes, estás besando un charco. Si fornifollas con alguno, seguro que a la mitad o al final (si aguanta sin beber un poquito), en vez del cigarrillo o de un buen puro -depende de lo que te pida el cuerpo en semejante momento-, hala, a refrescarse la garganta. No los he probado, que conste. Me voy a dar un chapuzón lento y largo a su salud.
Cuando tenía cuarenta y seis años no tuve más remedio que hacerme un potomaníaco. Me puse morado a agua mineral sin gas. Es difícil calcular la cantidad diaria que bebía, cualquier barbaridad, sin duda. Me sentía lo que se dice empancinado de sosedad, iba de un lado para otro con un pantano dentro de mí mismo. Llegó un momento en que dejé de pensar con claridad, mis ideas, reducidas y básicas, pero bien sistematizadas, colocadas cada una en su sitio, nadando como migajas ablandadas en un océano. Después de un tratamiento de desintoxicación, en potomaníacos anónimos (perdone el lector que haya incurrido en esta facilona analogía con los alcohólicos, no pude oponerme, son los efectos residuales de mi adicción), he vuelto a ser un gordo infeliz que, en vez de ponerse hasta arriba de agua, se bebe unos cuantos litros de cerveza cuando puede y se queda tan fresco con sus remordimientos. Ahora ligo más, eso sí, con chicas de mi tipo, o sea, de lo más potables.




play the saxophone


y tú te pintas indiferente los labios
mirándote en un metal ardiente

y yo hago gestos para que me salgan arrugas
porque quiero parecer un chico malo

mientras oigo tu voz
ronca de amaneceres
que me suena como suena
una armónica en el crepúsculo
de cualquier nostalgia

como la transgresión
del rosa en una mirada de ceniza

es verano es verano
cuando madruga la astucia inédita
del relámpago que quiere
arañar la blanca piel de tu brazo

y a veces llueve caliente
con una calma eterna
sobre el cristal de polvo
de una mirada fija (eclipsada)

boca voz labios lengua

y el espeso blancor de tu olor
se devenga expansivo
en un arcoiris eléctrico

boca voz labios lengua

bésame rápido nena
alégrame el día
porque es verano es verano

siempre debería ser verano

sí llueve caliente
entre morados de cielo
y claridades de azul

bésame largo
como si siempre fuera verano

vamos
nada más
all right
play the saxophone

UN AUTÉNTICO MONJO

Su biógrafo empezó (y acabó) a sospechar (y a concluir) que la verdadera naturaleza del señor Nichodades era la del eremita absorbido por una vocación ascético-estética que se concretaba muchas veces en una búsqueda desenfrenada del adjetivo-objetivo ideal (recuerden: lo ideal ocupa un escalón más alto que lo perfecto), cuando alguien débil, desconsiderado, inconsciente, vanidoso, despreocupado, quisquilloso, chivato, cotilla y dejado - su perpetuo abogado de cabecera - le contó el siguiente secreto profesional:
"Una tarde de abril del año... sería el dos mil cincuenta y siete, sí, del cincuenta y siete, se presentó en mi despacho la señora Consuelo de Nichodades, muy irritada, nunca la había visto así... Realmente estaba muy enfadada.
- Mi marido, querido abogado de cabecera, es que no coagula.
- Qué me cuenta, mi querida señora de Nichodades, eso puede ser muy grave. Creo que debería consultar al médico. Sufrir de descoagulación es muy serio. Pero no veo lo que yo pueda hacer con eso, mi apreciada doña Consuelo.
- ¡Cómo que no! Quiero que me diga si me puedo divorciar o no. Le digo que no coagula, que lleva ya unos cuantos meses sin coagular. Y, además, le he pillado in fraganti espiando por el ventanuco del cuarto de baño a la vecina de enfrente, justo cuando se estaba vistiendo. Y usted ya sabe que vestirse es mucho más pornográfico que desnudarse.
¡Que quiero divorciarme de ese sinvergüenza!
- Ja, ja,... ay, perdone, señora Consuelo, no me diga que no tiene su gracia, su querido... su esposo, tan formalito como parece, oteando las intimidades de la vecina.
-¡Es un aprovechao! ¡Un guarro!
- Eso lo dice usted. A propósito, ¿cuántos años tiene su querido marido?
-¡Setenta y tres! ¡Descastado!
- Uhhh, con lo joven que aparenta el hombre, siempre tan bien puesto, entubado en sus trajes perfectamente planchados, la espalda siempre recta."

domingo, 30 de julio de 2006

LA MONOTONÍA DE LA FELICIDAD

Para comenzar, un punto capital: yo no tengo lengua materna. Lo cual no es tan extraño, hay muchas partes en el mundo en las que uno crece políglota, por ejemplo en Escandinavia o en los valles italianos de Friul, lo mismo que en Malasia... Yo aprendí casi al mismo tiempo francés, inglés y alemán, a los cuales se vino a sumar un poco más tarde el italiano. Muy pronto me impresionó lo que nos dicen los etnólogos y los lingüistas: que hay unas veinte mil lenguas en el planeta, más de un centenar tan sólo en las islas Filipinas, y que de entre estas últimas hay una, de la isla Mindanao, que no tiene la menor relación con las demás, y ello a pesar de que quienes las hablan pertenecen a las mismas etnias. Me ha resultado siempre demasiado difícil aceptar que ese hecho es sólo contingente, que el mundo habría marchado mejor si no tuviera más que una o dos lenguas, y de ahí el mito de Babel. Después de Babel refleja una intuición: como Freud nos enseña, hay que poner de cabeza los grandes mitos, pues dicen lo contrario de lo que parecen decir. Lejos de ser un castigo, Babel es tal vez una bendición misteriosa e inmensa. Las ventanas que abre una lengua dan a un paisaje único. Aprender nuevas lenguas es entrar en otros tantos mundos nuevos. Hay una especie de ventaja contradarwiniana en la multiplicidad de las lenguas: es la riqueza adaptativa de la humanidad. Asimismo, planteo la hipótesis de que ahí donde la vida material es muy pobre, las lenguas son de una riqueza prodigiosa, como la de los bosquimanos de África del Sur que cuenta con veinticinco subjuntivos… Pero las lenguas también mueren y con ellas una riqueza humana incomparable. Una gran figura del Colegio de Francia, a quien no mencionaré pero que con seguridad se reconocerá, saqueó Después de Babel página tras página con la pretensión de alertar al mundo frente al peligro de la muerte de las lenguas, en un libro publicado 25 años después que el mío, sin mencionarlo jamás. Yo había dado el grito de alarma: año con año miles de lenguas desaparecen, y con ellas también se extinguen posibilidades de experiencia y de futuro. Numerosas lenguas acaban de morir así en el Altiplano. Nosotros vemos el pasado pero no el porvenir: retrocedemos hacia el futuro. Con la desaparición de una lengua, perdemos para siempre ciertas negociaciones con la esperanza. Cada lengua, según usted, posee su “gramática de la esperanza”. Para mí la torre de Babel ha sido la alegoría de una inmensa recompensa, de una gran aventura que se ha estropeado. Seamos precisos: habría que ser demasiado inocente para atribuir el triunfo planetario del anglo-americano, nueva lengua franca, sólo al poderío militar y económico de Estados Unidos. El anglo-americano es una lengua simple. Si triunfa es que se trata de una plataforma rodante hacia el futuro, de un verdadero idioma de la esperanza. Cada palabra del anglo-americano es una promesa de que el futuro será mejor. Pero esto tiene un precio. Junto con la nivelación de las diferencias culturales llega una monotonía de la felicidad...

En mi vida he atestiguado, con frecuencia, que las mejores intenciones se torcían hasta convertirse en lo peor. Es como si existiera en nosotros una tara hereditaria.

De George Steiner.

sábado, 29 de julio de 2006

LA CARTA, de Camilo José Cela Conde

CARRERA HACIA LAS TINIEBLAS, de José María Ridao

viernes, 28 de julio de 2006





¡Los chicos están perfectos!

Arrollador primer concierto de la banda británica The Who en España

SANTIAGO SEGUROLA - Madrid
EL PAÍS - Cultura - 28-07-2006

Los Who despejaron los prejuicios que se ciernen sobre las viejas estrellas del rock. Arrasaron en Madrid con un concierto que demuestra lo intemporal de la música popular. Todos sus himnos tuvieron la vitalidad de sus mejores días, la energía que convirtió al grupo en una referencia indispensable del estallido musical que se produjo en Inglaterra hace 40 años.
Por desconcertante que parezca, no fue la nostalgia lo que presidió un concierto de una potencia juvenil. Tampoco hubo autoparodia, tan habitual en las bandas que han consumido toda su energía. Lo que queda de los Who es mejor que la inmensa mayoría de los grupos que, en definitiva, son deudores de su inmenso legado. Desaparecidos Keith Moon y John Entwistle, podía esperarse una actuación estrictamente profesional y eficaz. No fue así. Al grupo también lo hicieron las acrobacias de Moon en la batería, su figura salvaje, alimentada por las drogas y la locura. Y es cierto que Entwistle sirvió como eje de equilibrio entre las apabullantes personalidades de Pete Townsend, Roger Daltrey y Moon. Sin embargo, el poderío de los Who reside en el liderazgo de Townsend y en la voz de Daltrey. Es una mezcla perfecta que mantiene lo esencial del rock: la credibilidad.

Alrededor de 10.000 personas se acercaron al Palacio de los Deportes. Todos entregados, por supuesto. El rock es tribal, y pocos grupos han tenido más adhesión que los Who. Por esa parte no había problemas. Un público heterogéneo, sin rango definido de edad, donde abundaba la estética mod entre los jóvenes y la emoción apenas contenida entre los mayores. La banda visitaba Madrid por primera vez y había algo de acontecimiento en la actuación. Es raro que un grupo con 45 años de existencia genere una sensación tan novedosa. Pero se trataba de los Who, cuyo mito se ha generado entre himnos indiscutibles del pop y conciertos memorables. ¿Qué disco puede competir con el impresionante álbum que recogió su actuación en Leeds? Por eso había un cierto temor: demasiada historia detrás, demasiados éxitos, demasiadas tragedias, demasiadas muertes. ¿Demasiados años? No.

No hubo lugar a dudas. Un escenario sobrio, con un gran telón a la espalda, recibió al grupo. Daltrey parecía un chaval. Pequeño, compacto como un peso medio, cabellera rizada y espesa, camiseta azul y jeans. Pronto se vio que su voz mantenía casi todos los registros que le hicieron una celebridad. Se lanzó a todo trapo con un repertorio de canciones inolvidables. Directo y a la mandíbula, Daltrey comenzó con I can?t explain y siguió The Seeker y una formidable recreación de Anyway, Anyhow, Anywhere. No hubo más. Los Who sonaban como un tiro. Las canciones surgían con naturalidad, dominadas por Pete Townsend, excepcional en la dirección del grupo. En la sombra, Pino Palladito manejaba el bajo con la facilidad que le ha acreditado entre los mejores profesionales de lo suyo. Zach Starkey, el hijo de Ringo, acompañó con elegancia, sin pretender ninguno de los excesos de Keith Moon. Estaba allí para otra cosa, para seguir a Townsend. John "Rabbit" Bendrick en los teclados y Steve Townsend en la guitarra rítmica confirmaron su conocimiento de los entresijos del grupo. El resultado fue emocionante en casi todos los momentos.

Se acreditó, sin sombra de duda, la consideración de Pete Townsend como uno de los músicos más inteligentes, brillantes y explosivos que ha alumbrado la escena inglesa. En magnífica forma, sin dejarse llevar por excesos triviales, Townsend conquistó inmediatamente al público. La incertidumbre dio paso a la sorpresa. Parecía increíble la energía que desplegaban los Who. Y en el caso de Towsend, su soberbio dominio aclaró que su valor como guitarrista no ha sido suficientemente apreciado. Si Daltrey parecía un chaval de aspecto y hasta de voz, Townsend entró como un ciclón de electricidad. Se manifestó instantáneamente la clase de comunicación que hace del rock algo imparable. No había pose. Simplemente estaba un grupo que entusiasmó a la gente con una actuación honesta, sin equívocos, con una demoledora descarga de música. Porque lo otro estaba hecho: las grandes canciones de los Who están entre las grandes de su tiempo. De todos los tiempos. Cuando arrancaron las primera notas de The kids are all right (Los muchachos están bien), ya no había remedio: era un conciertazo. Un tema de su próximo álbum -Mike Post Theme- fue recibido con frialdad y un punto de sorpresa. Pero no hubo bajón. El sintetizador comenzó a tintinear. Era el momento de Baba O'Riley. "Teenage wasteland, teenage wasteland", coreaba la gente. Daltrey y Townsend respondieron con grandeza. My generation desató el delirio, que alcanzó su momento cumbre en el feroz grito de Daltrey en Won?t get fooled again. El grito que resume el rock. El resto fue una apoteósica combinación de gran rock y una muchachada feliz. De eso tratan los buenos conciertos. No importa la edad si se vencen los prejuicios y no se vende mercancía averiada. Los Who arrasaron porque están como nunca.

Kant and the powder’s speck

Siguiendo un enlace propuesto por AnaG he ido navegando y navegando y he visto y guardado mucho material que parece muy interesente. Ay, ese mundo adorablemente universitario (¡qué envidia, la Universidad!).

No estaba buscando para poner ningún post ni nada de eso, las vacaciones están cercanas, y estoy un poco dejado y relajado (¡inerciado!), pero es que no lo he podido evitar.

O sea, que finalmente me he encontrado con este resumen de un trabajo filosófico:

Resumen

La distancia de Kant con respecto al idealismo es interpretada como crisis del punto de vista que remite la cuestión ontológica a la cuestión de totalidad. Se esbozan las implicaciones de esta interpretación en varios niveles del pensamiento kantiano.

Palabras clave: certeza, dialéctica, idealismo, Kant, totalidad.

... y he visto la luz.

Si algún valiente pincha en el título, pues que le acompaño en el sentimiento (especulativo/siesteril). Que no haya dudas, lo recomiendo vivamente, me parece muy ilustrativo.

Postpost: no tengo nada más que añadir a este post.

"Casi puede necesitar disculpa el que uno se ocupe todavía una vez más del pasaje en el que Hegel califica de “tautológica en el fondo” la tesis de que, si esta simple mota de polvo tiene lugar, si la hay, entonces, para que no la hubiese, tendría que no haber (ni haber habido ni haber de haber) nada de lo que hay (o ha habido o habrá)1. Ahora bien, lo que centrará nuestra atención será en este caso el complemento “en el fondo”. Hegel parece decirnos que la tesis de la mota de polvo es, desde luego, tautológica, pero no de un modo cualquiera, sino de algún “otro” modo. A la vez, no nos dice nada de en qué consiste ese “otro” modo o ese “en el fondo”; y no valdría salir al paso de nuestra perplejidad interpretativa diciendo que sólo dice que la tesis es tautológica “si te fijas bien”, pues esto no haría sino formular con otra locución el mismo problemático interpretando, a saber: por qué o en qué sentido específicamente ciertas tautologías sólo lo serían para quien “se fija bien” y de qué específico “fijarse bien” se trata aquí, toda vez que el simple estar atento parece una condición general para la lectura de libros de filosofía y que no merece mención especial en tal o cual momento."

jueves, 27 de julio de 2006

POESÍA SIGLO XXI

Ahora bien, el original enfoque que la nueva poesía da al libro es algo que supone, por otro lado, un giro hacia la experimentación yuxtaponiendo poemas en la obra con la finalidad de romper con el convencionalismo habitual, pero también olvida la métrica y la estrofa tradicionales.Tal es el caso del interesante y logradísimo Araña de Ana Gorría (Barcelona, 1979), del que destacamos algunos versos de "Sintaxis en ceniza":

A pesar de la duda y del cansancio,
triste animal,
.................... ...... vencido,
que la tierra
consiente (2005).

Un pez o algo así

Qué hacemos al ver peces/ de colores ondulando.

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¿has visto un pez de color untando el cristal con su nariz? / ¿has puesto tu mano sobre el vidrio mojado? / ¿has llegado a vislumbrar el reflejo de tus ojos en sus ojos?

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La poesía como esa súbita desesperación /de querer ver bajo el agua. De insistir en hablar de cosas inútiles o absurdas. De reírse de los peces de colores. De gastar las horas tirando la caña en el río sucio y revuelto en el que todos chapoteamos. Porque, como ya dijo Enrique Lihn: Es un pez o algo así lo que esperamos pescar, / algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra/y no la sombra misma ni el Leviatán entero. / Es algo que merezca recordarse/ por alguna razón parecida a la nada/pero que no es la nada ni el Leviatán entero,/ ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza.

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"Mover la mano en la pecera/ no quiere decir atrapar un pez"

miércoles, 26 de julio de 2006

martes, 25 de julio de 2006

LA FRASE ES ÉSTA.

Espero que durante este curso entiendan ustedes perfectamente la primera frase que después de esta inicial voy a pronunciar.

La frase es ésta: vamos a estudiar Metafísica y eso que vamos a hacer es, por lo pronto, una falsedad. La cosa es, a primera vista, estupefaciente, pero el estupor que produzca no quita a la frase la dosis que tenga de verdad. En esa frase – nótenlo ustedes – no se dice que la Metafísica sea una falsedad: ésta se atribuye no a la Metafísica, sino a que nos pongamos a estudiarla. No se trata, pues, de la falsedad de uno o muchos pensamientos nuestros, sino de la falsedad de un nuestro hacer, de lo que ahora vamos a hacer: estudiar una disciplina. Porque lo afirmado por mí vale no sólo para la Metafísica si bien vale eminentemente para ella. Según esto, en general, estudiar seria una falsedad.

No parece que frase tal y tesis semejante sean las más oportunas para dichas por un profesor a sus discípulos, sobre todo al comienzo de un curso. Se dirá que equivalen a recomendar la ausencia, la fuga, que se vayan, que no vuelvan. Eso ya lo veremos: veremos si ustedes se van, si no vuelven, porque yo he comenzado enunciando, tamaña enormidad pedagógica.

Tal vez acontezca lo contrario: que esa inaudita afirmación les interese. Entre que pasa lo uno o lo otro, que ustedes resuelven irse o resuelven quedarse, yo voy a aclarar su significado.

No he dicho que estudiar sea sólo una falsedad: es posible que contenga facetas, lados, ingredientes que no sean falsos, pero me basta con que alguna de las facetas, lados o ingredientes constitutivos del estudiar sea falso para que mi enunciado posea su verdad.

De don José Ortega y Gasset (Unas lecciones de Metafísica)

lunes, 24 de julio de 2006

domingo, 23 de julio de 2006

CIGÜEÑAS, de Cazurro

Ya habrá cigüeñas al sol,
mirando la tarde roja,

ANTONIO MACHADO

jueves, 20 de julio de 2006

Have a nice weekend!

Un vídeo (está en inglés)
Otro vídeo (está en catalán)
Y más inglés.
La perla (está en español)
Have a nice weekend! (¿se dirá así?)

Fuente: Escolar

miércoles, 19 de julio de 2006

LAS SEÑORITAS DE AVIGNON

Con Las señoritas de Avignon no me refiero a la trascendental obra picassiana, en la que el pintor resume todo el credo estético del que ha de surgir el cubismo. No. Admiro a Picasso, sin entenderlo muchas veces, y en este tema estoy con el escultor catalán, amigo común, Manolo Hugué, taurófilo como él,quien en cierta ocasión le decía, mientras contemplaba un lienzo en el que el pintor se empleaba: una especie de señora con un ojo en el pómulo y el otro en la sien:
- Pero Pablo, si recibes un telegrama "Llego mañana. Mamá", y en la estación ves bajar eso, ¿qué haces? ¿Le vas a dar un beso?
Frecuentemente se confunde el título del célebre cuadro de Picasso Las señoritas de Aviñón (o Aviñó), recoleta calle barcelonesa en la que el pintor sitúa a aquellas, con la francesa ciudad de los papas. Ésta es la nuestra ahora, por taurina. Y las señoritas, toreras. Pues corría el primer lustro de este siglo, o poco más, cuando en la taurina ciudad francesa se dio una corrida de señoritas, con las que alternaba el valiente lidiador cordobés Antonio de Dios (Conejito), ya en la decadencia del gran dominio del toro que siempre tuvo, a pesar de lo cual había sufrido graves percances en el ruedo. Un semanario taurino madrileño hacía a los pocos días la siguiente reseña de la corrida:
"Corrida mixta en Avignon (Francia). Un toro de Olea para Doña Tancreda, que fue ovacionadísima. Cuatro novillos de Veragua para las señoritas toreras Lotita y Angelita, que estuvieron regulares, y un toro de Miura para Antonio de Dios (Conejito). El último novillo volteó a Lotita, que fue llevada a la enfermería conmocionada. El Conejito, sin novedad."

Texto de Antonio Díaz-Cañabate, publicado en el famoso Cossío.


"... y las catalanas Ángela Pagés, "Angelita", y Dolores Pretel, "Lolita. "Angelita", a fuerza de inteligencia y coraje, ascendió por méritos propios desde lo más humilde del escalafón: primero fue banderillera, después sobresaliente y, finalmente, espada. Por su parte "Lolita", que también destacó con los rehiletes, practicaba un toreo de corte clásico y refinado, elegancia que no le impedía tirarse a matar con tantos arrestos como los que tuvieran sus más esforzados colegas masculinos. Mujer culta y sensible, amante de la lectura y feliz intérprete al piano, Dolores Pretel, "Lolita", fue el precedente decimonónico de esa gran dama del toreo a caballo que, en el siglo XX, ha sido Conchita Cintrón. "

martes, 18 de julio de 2006

PRIMERA NOTICIA DEL TESTAMENTO DEL SEÑOR NICHODADES

Llevaba todo el día con grandes dolores, caminaba dándose continuamente golpes con las paredes de la casa, un coágulo loco le recorría el lóbulo occipital de su cráneo privilegiado (1). Cogió lápiz (es un decir) y papel, con dos webs, y se puso a redactar su testamento (ológrafo, pues que no tenía ganas de salir a la calle para ir al notario, siempre había cola, en su situación, todo magulladuras, cardenales catedralíceos en sus costados frágiles, un estado de ánimo realmente adecuado para caligrafiar dubitativamente, como si fuese el dibujo del alma de una persona con un tembleque preocupante, le tiritaba el pulso, quizá padeciese de párkinson decisorio, seguro que no iba a dar en el clavo, pero quién).
Se addenda un resumen de un relato oral transmitido directamente varios años después de su redacción. El papel original se extravió, se rompió, se esfumó, se desme/morió. Tiene relevancia, y por eso se pone aquí, para poner en verdad la coherencia irresistible e implacable del señor Nichodades, q.e.p.d.

El señor Nichodades Tercero

ADDENDA RESUMEN:

En el día del Señor de tres de agosto de dos mil cincuenta y tres.
Tres y treinta y tres minutos, un calor de cojones, calle del León número tres.
Tercera planta.
Puerta tres.
Madrid.

Por fin he conseguido que mi nieto, el señor Nichodades Tercero, me proporcionase papel y bolígrafo bic con los que escribir mis últimas voluntades (nichodades, diría alguno que yo me sé), y así dejar ordenada la secuencia de sucesos que, inevitablemente, se producen cuando uno la casca.

No quiero ceremonias. Que me entierren en pelota picada en un nicho de desnuda tierra debidadamente regada con agua del río Tormes. Boca abajo, en la postura adorable del misionero. En el cementerio de mi pueblo. Que sólo me acompañen los de la funeraria y el señor obrero que tiene que echarme toda la tierra mojada sobre mi cuerpo enfriado. Este mismo señor debe dejar una espléndida rosa roja sobre el montón de mi tumba. Semanalmente, durante los tres años siguientes, debe regarla con una regadera de estaño que está en el sobrado de mi casa (ah, pero ya no será mía).

El recuerdo del primer beso adolescente que me dieron (una bella francesa mojó mi lengua con su dulce lengua de lluvia) se lo dono a los retóricos acantilados del olvido.

Los estreses de ciertos días de julio de no sé qué año, que se los quede la plaga de marrones mariposas que volaron en mis sueños de aquellos días.

A mis amigos, el arrobo que me poseyó infinidad de veces al escuchar ciertas músicas. Y a ese joven airado vestido con su jerséy colegial que llaman Orejallana le lego mi apreciadísima plantación de higos chumbos.

Las tardes de tormenta, los esfuerzos inútiles, la extraña felicidad de algunas ensoñaciones recurrentes, los largos paseos en bici, los huevos fritos con naranja y limón y pimentón y mucho pan para pringar en los lejanos y presentes desayunos de cuando entonces, el placer de hacer enumeraciones caóticas, los etcétera etcétera, los plagios furiosos, los momentos de desprestigio de mis manos, y todo lo demás, dejémoslo depositado en un banco del parque de mi barrio.

La demagogia testamentaria, que la metan también boca abajo en mi nicho mojado.

El resto de mis bienes y derechos se los dejo, a partes iguales, a mis enemigos, si es que los tengo (sería una decepción muy grande no tenerlos). Lo que quede, a las ánimas que vagan en pena eterna por el purgatorio.

(1) FINAL DE LUCES DE BOHEMIA:
"PICA LAGARTOS: ¡El mundo es una controversia!
DON LATINO: ¡Un esperpento!
EL BORRACHO: ¡Cráneo privilegiado!"

lunes, 17 de julio de 2006

DE LO RICO QUE HUELEN LAS MAMÁS

Mamá, por Ana Bratz

LAS MAMÁS HUELEN A SOPA Y
Uno quiere a su mamá porque huele a sopa

Primero de muy niño uno quiere a su mamá
porque huele a leche

A leche, y a miel

Luego las mamás huelen a jabón porque nos bañan

Y despuecito las mamás huelen a verdura fresca
y a frutas de la estación

Las mamás huelen en el recuerdo durante toda la vida de los hijos

Porque las mamás huelen en la piel y en la memoria

huelen a sopa, dije, a leche, a miel y
a hierbabuena huelen

Las mamás
Muchas mamás
Casi todas
Huelen a fresas recién cortadas

y las hay que huelen a guayaba
y a ciruela y a melocotón
y a frutos que
aún
no se nos ha ocurrido inventar

Y las hay, hermosísimas
que huelen exclusivamente a mango

Pero eso sí
que nadie diga que las mamás no huelen
porque
nomás cerrar los ojos
y saber que este mundo huele bien todavía
porque las mamás son las dueñas del aroma:
por donde pasan su olor hace
crecer las flores
resurgir el oxígeno
salir recién bañado el aire fresco

Todo el tiempo que viven
y luego cuando ya no
las mamás se la pasan
metidas
con su olor en el olfato
de nuestro pensamiento

Nada, sino la propia muerte,
nos quita de la piel el olor de mamá

Y las mamás huelen a miel
y a leche
y a sopa
y al jabón que nos baña
y a la fruta fresca
de cuando éramos hijos

El olor a mamá originó la vida en el planeta.

P/P: Es de DANTE MEDINA. Él mismo dice de sí mismo:
S
oy de Jilotlán de los Dolores, Jalisco. De allá vengo. Un pueblo que dicen que yo me lo inventé. Que no existe. Pero sí está en el mapa. Ahí nací. En día viernes, dice mi mamá, y mi papá no la contradice. Mis hermanas no se ponen de acuerdo sobre el año, por más que a mí me dijeron, me hayan dicho, me digan, que en 1954. Un 24 de septiembre. Nací en una quesería.
Nunca supe lo que era tener abuelos. De ninguna clase. Crecí rodeado de hermanas de todos los tamaños y colores. En cuanto me gradué de párvulos, me llevaron a los calorones de Nueva Italia a estudiar la primaria; en cuanto terminé la primaria, me llevaron al frío de Uruapan a terminar la secundaria y la preparatoria. Y lo mismo, me trajeron a Guadalajara a la licenciatura. Para mí, estudiar era mudarme, viajar. Aguanté sin moverme hasta la maestría —con muerte de padre, hermanas casándose— y luego emprendí, ya desfamiliado, el viaje a Francia, donde me gradué de Doctor en Letras en 1983, fui director de teatro, repartidor de periódico, ayudante de conserje, conductor de programas radiofónicos, y profesor universitario.
Hasta que me vine, en 1985, de regreso a Guadalajara, aunque pude irme más de regreso: a Uruapan, a Nueva Italia, a Jilotlán; pero no: mi regreso fue ya nomás a Guadalajara, donde me planto, y desde donde he publicado una treintena de libros en diferentes países y en todos (creo) los géneros literarios. Y aquí estoy, año de 2003, todavía.

Libros de poemas: Maneras de describir a ana. El agua, la luna, la montaña, y los puentes, México, DF, Conaculta, 1995. Libreta de poemas para enamorar a la amada, Guadalajara, edición clandestina, 2000.

domingo, 16 de julio de 2006

Al final encontré una definición de lo cursi

Otras imágenes de este hombre, que podemos titular el antepasado interior (¿será un pex?) que todos llevamos dentro:




Fuente: el excelente blog de OTOMANO

Posterior al post:

“La rareza fija el precio de las cosas "
Petronio

sábado, 15 de julio de 2006

viernes, 14 de julio de 2006

jueves, 13 de julio de 2006

Marcha granadera (pdf)

Más

Ceremonialismo

"Tan importante como ser educado, es ser limpio y aseado. Todo lo que tiene que ver con la higiene personal debería ser muy tenido en cuenta. Cuidar todos los aspectos materiales está bien, pero no podemos descuidarnos del cuidado personal y del aspecto. No solo se trata de llevar un traje bonito, sino que deberá ir limpio y planchado. O tener un peinado de ultima moda, e ir sin afeitar. Son detalles que debemos tener en cuenta. El cuidado personal, y el de la ropa, los complementos, los accesorios es muy importante. Daremos algunos consejos al respecto."

miércoles, 12 de julio de 2006

Sobre el amor devorador

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que, al despertar de un sueño agitado, Gregorio Samsa se encontró en su cama transformado en un horrible insecto.
Copyright, de Jorge Maronna y Luis María Pescetti
Addenda:
La rivalidad tantas veces mentada entre Luis de Góngora y Francisco de Quevedo podría haber tenido origen en los primeras composiciones de este último que imitaban o parodiaban los poemas del andaluz. En cualquier caso, con pseudónimo (Miguel de Musa) o no, parece que Góngora detectó rápidamente al joven insolente que minaba su reputación y adquiría fama a su costa y decidió "ponerlo en cintura" con una serie de poemas burlescos, y su consiguiente réplica quevediana, que fue subiendo de tono y que se prolongó durante veinte años y que no terminaría hasta la muerte de Góngora, que amonestaba de este modo a Quevedo por sus hurtos literarios :

Musa que sopla y no inspira
y sabe que lo traidor
poner los dedos mejor
en mi bolsa que en su lira,
no es de Apolo, que es mentira,
hija musa tan bellaca
sino del que hurtó la vaca
al pastor. (...)
(Citado en Francisco de Quevedo (1580-1645) de Pablo Jauralde Pou, Castalia, Madrid, 1999, pág. 906-907)

Mucho odio y mucha admiración oculta también, como muestra el estudio comparativo de imágenes y metáforas sobre romances, jácaras, y letrillas donde ambos poetas juegan a enmendarse, imitarse, parodiarse, superarse, de lo sublime a lo profano más soez o escatológico.

domingo, 9 de julio de 2006

viernes, 7 de julio de 2006