martes, 30 de enero de 2007

Le sonnet du trou du cul (El soneto al ojo del culo)

(Por lo visto Verlaine escribió los cuartetos y un jovencito Rimbaud los tercetos)

Oscuro y arrugado como un clavel violeta
entre el musgo respira humildemente oculto,
húmedo aún del amor que la pendiente sigue
de las nalgas blancas al borde del abismo.

Hilillos parecidos a lágrimas de leche
lloraron, bajo el áfrico cruel que les empuja,
a través de cuagulitos de marga rojiza,
para llegar ahí donde llama el declive.

Mi boca se acopla frecuentemente a su ventosa,
y mi alma, del coito material celosa,
de él hace salvaje lagrimal, nido de llanto.

Es la oliva extendida y la flauta mimosa,
es el tubo al que cae la garrapiña célica,
Canaán femenino de humedades abiertas.

Algo más.

2 comentarios:

bardamu dijo...

Tal vez por eso Rimbaud perdió algunos dientes, pocos años después...

Rain dijo...

La estética violenta del amor...