viernes, 26 de enero de 2007

Me pregunté a veces hasta que me dejé de preguntar de buena mañana para qué tengo este blog ficticio de un señor definitivamente maduro, estoy desayunando un café con leche y unas galletas untadas con mermelada de naranja amarga, Ana, espabila que llegamos tarde, apaga ya la tele, estoy oyendo la radio, lávate los dientes, me estoy sargentinizando, y luego ponte el abrigo y la bufanda, han dicho que hoy va a nevar, vísteme despacio que tengo prisa, ¿pero todavía no te has hecho la coleta?, ven acá que te coloco la gorra, deja que te ponga los guantes, venga, vamos, ve llamando el ascensor (la propiedad horizontal te verticaliza), espera, que me olvido las llaves, yo llevo tu mochila, que pesa mucho (pesa de cojones, oh lumbalgias), cierro la puerta, cuánto tarda el ascensor, deberíamos bajar por la escalera, trotando Ana como una potrilla nerviosa y veloz, yo mismo como un percherón retrancado y abúlico, hasta que abrimos la puerta de la calle, está lloviendo, aguanieve, ponte la capucha del abrigo, Ana mete su mano con su guante en el bolsillo de mi trenka, la gente se cruza silenciosa y más solitaria que los otros días, cuidado, no te resbales, nieva poco, con timidez, los copos vuelan como el polen en la primavera, a mí se me está quitando el frío, hasta luego, buenos días, siete por ocho cincuenta y seis, ¿qué me has puesto de merienda?, un bocata de lomo y un zumo de piña, a ver cuándo me pones un kit-kat, el viernes, vale, el viernes, esta tarde tengo que ir a hacerme unas fotos para el carnet, luego podemos ir a tomar un chocolate con churros, calentito, sí, sí, cruza que ahora no viene nadie, que pases un buen día, mua, mua, oye, que te olvidas la mochila, qué tonta, escribe uno un blog ficcional para aprender o seguir aprendiendo caligrafía. Escribir es un asunto de caligrafía. La caligrafía es la vocalización de las palabras con la mano. Simplemente no quiero que se me quite el callo del dedo medio de la mano derecha, me parece que le da un perfil especial a mi mano, la identifica.

5 comentarios:

O dijo...

Ana.. por dios! que tengo risa.
Ana.. el ascensor que vamos de estribor.
Ana, tu bufanda que hoy seguro
nevaniliza.
Ana espabila, que el tiempo tiene prisa
(pero el chocolate lo paraliza)

¿Ana te he dicho ya que no crezcas hasta que nuestro Nicho envejezca?

Ana: esa no! que es la muñeca de de silvia; ¿no ves que es invisible?
Tampoco la de aquella esquina que es de la pesada Emilia.
(la del elegante sombrero no es un muñeca es madame consuelo, bsta de juegos )

Por aca la tuya:
7 x 8 :
brilla que brilla...

Nicho dijo...

O/O/X: que no crezca y sobre todo que Nicho no envejezca tampoco, que se evite el trance de quedarse pachucho, pocho, arrugadito y absurdo. Bueno, esto último es inevitable: síntomas, evidencias diría yo, de absurdez, las padece desde pequeñito.

Saludos para usted de la señorita Bratz.

Anónimo dijo...

Copio y pego estos versos de la gran GLORIA FUERTES:

ESCRIBO

Escribo sin modelo
A lo que salga,
Escribo de memoria
De repente,
Escribo sobre mí,
Sobre la gente,
Como un trágico juego
Sin cartas solitario,
Barajo los colores,
Los amores,
Las urbanas personas
Las violentas palabras
Y en vez de echarme al odio
O a la calle,
Escribo a lo que salga.

(De Historia de Gloria, Madrid: Cátedra).



ARTE POÉTICA

Escribo como escribo,
A veces deliberadamente mal,
Para que os llegue bien.

(De Historia de Gloria, Madrid: Cátedra).

El pez dijo...

que se descubra este aportuno anónimo

Rain dijo...

(Sin erratas)

Oh, creo que no es anónimo

perdone señor pez, aún cuando tal vez no leerá mi intervención...

Nicho, este post de cotidianidad delicada, me ha encantado. Y unas gotas de agua con sabor a tristeza(qué quieres que te diga, es verdad, y si suena cursi, niet, la dejo: es verdad)tengo aquí...