jueves, 22 de febrero de 2007

A la busca de un final lírico (19)

Un plástico enorme y turbio, como sucio en su transparencia o con su transparencia sucia -parecía un simple velo de novia-, sobado de niebla, pasó volando, descontrolado como si fuera la sábana amarillenta sobre la que hacía muchos lustros algunos cuerpos lechosos habían fornifollado hasta quedarse vacíos. Vacíos de palabras, de espumas, de roneos, vacíos de tedio, de aliento, de sabor.

mujer tumbada oliendo las sábanas
sábanas oliendo a esa mujer
piel sobre piel
olor entre olores
soy una mujer sábana
que huele a limpia noche
serena como la suave
vigilia del aire del sueño
y me muevo al ritmo
lento de las nubes
durante las dichosas
pesadillas

1 comentario:

Rain dijo...

Al final es como un oximorón

en las dichosas pesadillas...