lunes, 5 de febrero de 2007

A la busca de un final lírico (DIECISIETE)

DELICADEZA DEL QUE SIENTE VENIR LA MUERTE PARA CON SUS DEUDOS

Evítales los gastos y trámites funerarios: reencárnate cuando veas que ya sólo te quedan unos días de vida, incinérate tú mismo con gasolina en el patio si eres de los que aborrecen su propia calavera y huesos húmeros.

Julio CERÓN

5 comentarios:

El pez dijo...

Hoy por la tarde me he cruzado otra vez con el sobrino de su admirado y malogrado Cerón. Un día de estos le pido algún objeto fetiche para su colección, sr. Nichodades

En el fotograma dijo...

Imaginarse incinerado por propia mano a alguien querido es como matar de alguna manera al otro. Es imposible no llorar por quien desaparece para el infinito. Aquel o aquella que es parte de nuestra molecular existencia.

Ah, sería entonces, grato, tener el alma de Walser y rodar por la nieve...

R.

En el fotograma dijo...

Rain.

Es raro que de pronto una migo te trate de usted :)

salute.

En el fotograma dijo...

un amigo...

erratas...

Nicho dijo...

Claro, Sweet Rain: en un lugar del Trapecio Rojo se lee:

No me pregunten quién soy.
Prefiero que lo descubran.

Ahhh, Abraxo.