viernes, 2 de marzo de 2007

Longtemps, je me suis couché de bonne heure (4)

Aunados, mi boca naufragada en tu boca, condensado en tu aliento, es madrugada inversa en la tarde madura, es crepúsculo lento, oscurece, y una ternura granate como que quiere serenarse en el ocaso de tu vigilia, tu encanto sabe a agua, la realidad, el entorno, el día pasado es un hilo sentimental hecho ya un ovillo con el que juguetea el gato fiero, nocturno y sentimental (otra vez), una reviviscencia lejana y abstracta, ahora sólo siento la figuración palpitante de tu presencia deslizándose tranquila hacia el sueño, tu pulsión lentificándose, como diciendo bum ............bum................ bum ..................bum.
- Hoy -le digo-, Consuelo, te leeré el cuento con mi voz interior sonora, después de que te hayas dormido, cuando las hadas pueblen el teatro de tu conciencia ("acelerado aire era su sueño" -Alberti). El gato me escuchará mientras mira la luna gorda.


UN CUENTO DE HADAS, de Vladimir Nabokov.

Una notita.
Un artículo.

Una mariposa grande, de vuelo plano, negra y azulada con una franja blanca, describió un arco sobrenatural, suave se posó en la tierra húmeda, plegó las alas, y desapareció.
V. NABOKOV

En anteriores episodios (previously on Nicho's):

UNA ROSA PARA EMILIA, de William Faulkner.
MENOS ESCRÚPULOS, de Javier Marías.
LA PISCINA HUÉRFANA, de John Updike.


1 comentario:

Rain (v.m.t.) dijo...

La Dama que escucha su cuento, la Dama amada en la noche y en el día, con la ofrenda, sonido de voz masculina...



*


Las líneas finales del cuento de Nabokov, o la resignación del muchacho, se preveía, sólo que el autor marca las palabras de tal manera, que hay que seguir leyendo.

Una belleza de relato.

Gran salute querido amigo.