jueves, 15 de febrero de 2007

"Ningún súbdito será obligado a responder de delitos o faltas hasta que los mismos le hayan sido descritos plena y totalmente, sustancial y formalmente; ni será compelido a acusarse a sí mismo ni a aportar pruebas contra sí; y todo súbdito tendrá derecho a aportar todas las pruebas que puedan favorecerle, a enfrentarse cara a cara con los testigos contrarios, y a ser oído plenamente en su defensa, por sí mismo o a través de abogado, a su elección. Y ningún súbdito será arrestado, encarcelado, despojado o privado de su propiedad, inmunidades o privilegios, puesto fuera del alcance de la ley, exiliado o privado de su vida, libertad y propiedad sino por el juicio de sus pares o la ley del país".

EL ARTÍCULO ENTERO, AQUÍ.

2 comentarios:

Rain (v.m.t.) dijo...

Un alto en tu blog, para meditar sobre la vileza oficial...

Es efectiva la lectura de este artículo y me deja pensativa, al filo del amanecer..
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Nicho, si quieres conserva el link del trapecio,
ah, sólo que me gustaría ver a la nave, mencionada entre tus destinos. Y claro, tu Diario estaría entre mis links.

Espero...
Chao.

Chao.

Nicho dijo...

Encantado, Rain.