sábado, 14 de abril de 2007

Pues en verdad os digo que si tuvieseis una fe tan
grande como un grano de mostaza, diríais a esta montaña:
transpórtate de aquí a allá y se transportaría y nada os sería
imposible.

(San Mateo, XII, 17).

3 comentarios:

JON MIKEL ALTUNA dijo...

La fe, lástima no creer en ella. Creo en los ojos y en el corazón, dichosos los míos, cuánto tiempo.

Rain (v.m.t.) dijo...

Suena sublime. como una onomatopeya nutrida de fé...

la fé mueve montañas, me decían las monjas.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

no tener fe en ella, quise decir... ay, las noches.