martes, 17 de abril de 2007

Una tarde cursi/romántica le puede suceder a cualquiera, ¿o no?

Esta foto tan tan tan cursi la hizo la señorita Consuelo un día de asueto vespertino en la torre de Belem de Lisboa. Unos versos igual igual igual de cursis improvisó en un billete de metro el señorito de Nichodades.

se ausenta la tarde
que mira al mar,
revuelta la mirada
de tanto mirar,
como un agua musical,
se va, se va,
la tarde revuelta,
ausentándose del mar,
mirando a tus ojos
verdes,
mirando tu caminar

7/04/07 10:41Eo26N 00
BILHETE CADUCADO

4 comentarios:

El pez dijo...

jajaja

a mí me gusta, me recuerda a la poeta menestrosa de Cádiz, como llamaba Umbral a Alberti

Aura dijo...

Pero si no hay nada mejor en la vida que poder ser cursi con la cabeza bien alta... Hay que reivindicar la cursilería ahora que está tan de moda el sarcasmo... Si puede ser reivindicar con sarcasmo y se matan dos pájaros de un tiro.

Aura is pink

Rain dijo...

Es una foto inspiradora. El señorito nichodades es delicado.
Nada como la delicadeza, que puede parecer cursi.
a veces lo es :)

(Borré el comentario porque estaba con erratas. es el mismo...)

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Pues a mí que cursi y romántico me han parecido siempre cosas muy diferenciadas... ¿Qué línea de metro lleva hasta ese lugar de lisboa? ¿La de Sol, quizás? Ojos verdes, un caminar sexy, no hace falta mas ná.