lunes, 2 de julio de 2007

A la busca de un final lírico (37)

Una noche de hace muchos años, un guerrero retirado se imaginó que, cuando al día siguiente le diera un infarto mientras estuviera haciéndose el muerto en el mar -estaría mirando el brillo hiriente del mediodía sobre la totalidad del azul-, recordaría que una vez había leído esta frase:

"Sin ojos, quizás ya sin ojos, pero seguiremos viendo en la muerte como vemos en los sueños."

1 comentario:

Rain (v.m.t.) dijo...

Un acento gótico en esa hermosa manera de irse para siempre.