miércoles, 25 de julio de 2007

A la busca de un final lírico (42)

Supe entonces, con humildad, con perplejidad, en un arranque de mexicanidad absoluta, que estábamos gobernados por el azar y que en esa tormenta todos nos ahogaríamos, y supe que sólo los más astutos, no yo ciertamente, iban a mantenerse a flote un poco más de tiempo.

(Habla Joaquín Font, calle Colima, colonia Condesa, México DF, agosto de 1987).

Los detectives salvajes (Roberto Bolaño).

2 comentarios:

El pez dijo...

ahora que me encuentro más cerca las letras que de los números, las notas o las imágenes, me he puesto también con Los detectives salvajes, y he de reconocer que las primeras 40 páginas que llevo son espectaculares.

A mí me recuerda un poco en el estilo a Bryce-Echenique, no sé, cosas mías...

bardamu dijo...

dirás, luego de leerlo, que sus más de 400 páginas son espectaculares? Sí, lo son. O tal vez no espectaculares, pero sí sublimes, viscerales.
Saludos.