jueves, 20 de septiembre de 2007

7 de agosto de 2067

Bebo cerveza con una gran perseverancia lírica. Es mediodía, el sol está en todo lo alto (estoy a la sombra), el azul brilla con el esplendor del oro recién lavado. La conversación es salada y tiene sonido de murmuración. La espuma de las olas es tan blanca como el vestido soñado de la bella. Llevo el viejo pelo canoso semihúmedo y semirrizado. Un silencio cenital lo envuelve todo.

(Sí, no oigo más que ruidos y sonidos, pero todo está en silencio.
Y todavía, creo, no me he muerto).

No hay comentarios: