martes, 30 de octubre de 2007

La cara

MANUEL RIVAS 20/10/2007

Uno de los episodios más instructivos para entender la esquizofrenia del conservadurismo español a la hora de enfrentarse al pasado fue el que tuvo por pareja protagonista al entonces ministro de Información, Manuel Fraga, y su prometedor subalterno Pío Cabanillas. ...... Pues bien. Tenemos a Fraga y Pío desplazándose en coche oficial a una localidad de la ría de Arousa para inaugurar un teleclub. Llegaron demasiado temprano a la cita. No habían acudido todavía las autoridades locales ni había rastro de multitudes teleclubistas. Dado que el día se presentaba caluroso, los dos voluntariosos jerarcas catódico-analógicos acordaron darse un chapuzón. Había un inconveniente. No tenían bañador. Así que eligieron una cala discreta. En pleno baño, advertidos por el claxon oficial, los dos tritones pudieron observar la maniobra de un autocar que se detenía en el marco incomparable y del que descendió, en alegre algarabía, un grupo excursionista del colegio de monjas de Placeres. Fraga y Pío salieron a la carrera. La reacción del ministro, según leyenda que recoge el patrimonio oral, fue taparse con las manos las partes de la anatomía que los clásicos llamaban pudendas. Pero el poder genital de Palomares había quedado desfasado. Cabanillas, antes de cubrirse el rostro, miró de reojo hacia el jefe y le alertó con inteligencia profética: "¡La cara, Manolo, la cara!".

Post/post: Pío, que era notario, abogado del Estado y registrador de la propiedad, también dijo, en memorable momento electoral: "Ahora, lo urgente es esperar".

O aquello otro, en una madrugada de apretón electoral: "Todavía no se sabe quiénes vamos a ganar".


3 comentarios:

grande dijo...

Muy grande, como acostumbra.

El pez dijo...

"Uno de los episodios más instructivos para entender la esquizofrenia del conservadurismo español a la hora de enfrentarse al pasado "

¿pero por qué todo el mundo tiene que estar politizando todo, todo el rato?

La anécdota es simpática, pero ¿qué tiene que ver con la esquizofrenia del conservadurismo español?

El mundo está politizado
quién lo despolitizará
el despolitizador
que lo despolitice
no me lo creeré ni yo.

Aura dijo...

Jejejeje. Este caballero tenía siempre la palabra justa.