miércoles, 7 de noviembre de 2007

21 de agosto de 2067

Hoy me desperté solo.
Llovía locamente.
Estaba todo obscuro y arañoso.
No me dolía nada.
Parecía que el día amanecía
en la burbuja de la mirada de alguien.
Presentí el fervor de los ángeles.

1 comentario:

cyborgs y zines dijo...

El fervor, algo tan lejano para quienes se han vuelto filoinmames...