viernes, 9 de noviembre de 2007

23 de agosto de 2067

Apocalipsis now

Hoy me levanté con muchas ideas fijas. No obstan-
te, bastantes menos que la mayoría de los otros días.
Para saciar una de ellas,
me puse a cocer patatas.
Cogí unas cuantas –cuatro o cinco- y las lavé
con el alegre y chisporroteante y salpicón
chorro de un grifo. Un grifo que producía
agua saltarina. Las pelé
con una navajina afilada, a ras de piel.
La patata pelada tiene una
piel amelocotonada.

Y me brotó un haiku cacofónico:

hierve el agua
su transcendencia, feroz
incandescencia

3 comentarios:

Aura dijo...

He probado la misma receta, pero mis patatas no hablaron.

El pez dijo...

cacofónico

Rain dijo...

gastronomía de por medio para el sonido de las palabras. lo leí en voz alta en la madrugada de un miércoles.