jueves, 1 de noviembre de 2007

A la busca de un final lírico (59)

Los españoles prefieren acabar en cenizas

En 1974, sólo se solicitaron 44 cremaciones y en 2007, ya van 90.000

DIEGO BARCALA / MADRID - 30/10/2007 22:04

El puerto de Barcelona reflotó 600 urnas funerarias a la superficie. Los españoles somos los europeos que más lanzamos las cenizas de nuestros muertos a espacios públicos. El problema es que las lanzamos con la urna incluida provocando una inevitable suciedad. Esta práctica ya ha sido prohibida en países como Francia y Holanda. "Nosotros ofrecemos urnas biodegradables", responde Emilio Berriatua, director general de Mémora, empresa funeraria que controla el 11% del sector en España.

El aumento de incineraciones en nuestro país se explica por el fenómeno de la inmigración. Pero no de la del tercer mundo. Si no de la de jubilados centroeuropeos que eligen España para pasar su retiro. "Ellos son los que más lo practican, y los españoles hemos seguido su ejemplo", explica Berriatua.

Los servicios funerarios en España mueven 1.000 millones de euros anuales y ocupan a 12.000 trabajadores. Las empresas tratan estos días, con la cercanía del día de Todos los santos, de explicar cuáles son las claves de su negocio. El presidente de Mémora, Ricardo Molina, exigió ayer al Gobierno una ley que regule su marco de negocio, liberalizado desde 1996. "Parece que los muertos no le importan a nadie, y sobre todo no votan", afirmó. Una de las conclusiones de la falta de preocupación de la Administración es el cobro ilegal de comisiones entre centros de salud y empresas funerarias. "Es que no hay inspecciones para esos sinvergüenzas", advierte Molina.

La falta de una ley de servicios funerarios deja escenas "demenciales" para las empresas. "Nos han llegado a multar en Cataluña por incumplir las normas de traslados de féretros, porque es diferente a la de Madrid ", ejemplifican.

4 comentarios:

Aura dijo...

Con lo bonito que es que te entierren con tu preciosa lápida y tu epitafio, y los vermes, y las flores pachuchas...

Nicho dijo...

Exactamente, Aura, mucho más bonito, y más lírico, y menos hortera, como ya hablamos en su día con un post tuyo: Las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo (vean en el menú de la izquierda).

Chocoadicta dijo...

La verdad es que ahora mismo prefiero no pensar si acabaré como un pollo al horno o dentro de una caja de cerillas... pero me deja con la boca abierta lo de lanzar las cenizas con la urna y todo. Si es que somos brutos... debe haber más de un delfín con un coscorrón en la cabeza.

Nicho dijo...

Había una película de no sé si Ken Loach, en la que se narraba el entierro de una señora, que resultaba que era la suegra del protagonista. A la mujer de éste se le ocurrió la genial idea: ir a un monte muy verde a esparcir las cenizas de su mamá. Hacía un viento tremendo. El pobre marido se situó en el peor lugar y no tuvo más remedio que decirle a su querido cónyuge (iba con un traje negro, en señal de respeto):
"me estás poniendo perdido con tu madre".