sábado, 15 de diciembre de 2007

Yo me llamo Juan O. Gualberto,
soy el peluquero de mí mismo, pero
no me concentro en nada, en esta época
me dedico al mantenimiento de piscinas
climatizadas. Nunca, por ahora, he visto ningún
muerto durmiendo bocabajo en mis mantenidas piscinas.

Aquí nadie se ha suicidado atiborrado
de tedio o de plateresco. Las barro, aspiro
la memoria de madrugada de su fondo azul,
echo el cloro, pesco los residuos y los plásticos
que flotan en su superficie, todos los días,
soy una persona constante.

Me llamo, joder, ya te lo dije, Juan Oto Gualberto,
tengo de tercer o cuarto apellido el de Bratz,
y el otro día soñé que había perdido la memoria,
salvo la memoria de leer.
Entonces me puse a leer como un descosido,
y mientras leía fui recordando, vagamente,
que había sido un criminal.
Un criminal de no sé qué en concreto,
pero un criminal.

1 comentario:

El pez dijo...

Es usted ya todo un maestro.

Bravo.