viernes, 27 de abril de 2007

A la busca de un final lírico (29)



Fotos de la tumba de Pessoa ( Ana Bratz)

Debajo: bar frecuentado por el poeta y estuata en el barrio del Chiado, en la terraza de A Brasileira, cafetería.


VIDA URBANA (Cántico, 1928)

Calles, un jardín
Césped –y sus muertos.
Morir, no, vivir.
¡Qué urbano lo eterno!
Losa vertical,
Nombres de los otros.
La inmortalidad
Preserva su otoño.
¿Y aquella aflicción?
Nada sabe el césped
De ningún adiós.

¿Dónde está la muerte?
Hervor de ciudad
En torno a las tumbas.
Una misma paz
Se cierne difusa.
Juntos, a través
Ya de un solo olvido,
Quedan en tropel
Los muertos, los vivos.

Jorge GUILLÉN
.

Un hombre solo gritando pelusas de espermatozoides en la tarde gris

jueves, 26 de abril de 2007

FLOR DO PORT

Miré mis ojos,
el cadáver del sueño
volaba solo.
-------------------
Con la escope-
ta asusté a la ra-
na, en la charca.
-------------------
Las balas eran
gotas de violencia, en
la transparencia.
--------------------
El cristal triste
el agua salpicó:
olvido, nicho.
---------------------
Ella era una poeta
y yo una alevosía.
---------------------

martes, 24 de abril de 2007

lunes, 23 de abril de 2007

domingo, 22 de abril de 2007

Un tipo se hizo un autorretrato y le salió esto

Me miro al espejo, es de noche, la una por lo menos, y veo a toda la población de mis antepasados en mi rostro. Estoy descalzo, o sea, desnudo, y hace un silencio tranquilo bajo una luz sepia. Observo que mis ojos se van clareando hacia un verde rematadamente translúcido. Me quito y me pongo las gafas. Me gusto más con gafas, visten mejor mi cara abuelada. Porque mi cara está en proceso de abuelización. Miro mis manos y las chupo: me saben a la madera de mis recuerdos. Mi nariz ocupa lo principal de mi cara. Tiene vocación imperial. Mis descalzos pies todavía recuerdan el sol del verano. No quiero mirar nada de mis orejas. Los labios están más pálidos, pero parece que se desviven por mantener la lozanía del último beso. Menos mal que mi boca no me asco, todavía. Acabo de arrancarme, con rabia y alevosía, un pelo largo y gordo que inesperadamente he visto enrareciendo mi ceja.

sábado, 21 de abril de 2007

CARACTERÍSTICAS DEL HASTÍO DE LA EQUIS (esta parte del título me fue impuesta por la musa) o APOLOGÍA DE SU USO DESENVUELTO (esta otra me fue dictada por la muxa)

ABSTRACT: La idea que se pretende apologizar es que la equis hastía al que huye de ella, o la desprecia, o la ignora, o la quiere enterrar en un nicho bajo una lápida pesadísima de eses. El que la persigue, obsesionado, quiere alcanzar un estado de flotación más o menos real. Y el hombre abomina del hastío, del malestar del siglo. Busca, con infatigable tesón, una suerte de bienestar. Para ser más eXactos: se trata de analizar porqué, en cantidades abismales, cuando se dice seso se hubiera querido o preferido decir pues eso: SeXo, ideal conjunción entre la S y la X. Otra cosa, que sería aún más pornoanhelada/pornohelada, la tendríamos si dijéramos XeXo.
- Es que no tienes seso.
- Es que no tienes sexo.
¿Qué diferencia hay? Pues que la primera frase la dice alguien hastiado y la segunda uno que está ensimismado.

Julio CERONE


quise vestirme de equis,
de esplendor de seda,
---------------------------(el miope ve ruinas de seda, y soy miope)
de aliento hirviente
pero,
la carne ensucia de olores la ropa,
o impregna o contagia las otras carnes
tocadas o sentidas, palpadas,

la equis hierve de plenitud
alfabética, inclemente de

salacidad salacidad salacidad salacidad salacidad salacidad


basta

lecho abusado,
el fastidio se inmiscuye y
me entristezco más que me entrixtezco,
empiezo a estar más desatento que dexatento y dexatado,

y todo me pasa
por no desear máx, mucho máx. (Sí, ya sé, las tíldes, las tíldes)

¿será la S una X desenfocada?
¿qué es más fosa, más abismo?

en fin,

todo él era ensimixmamiento.

viernes, 20 de abril de 2007

Fotos de Lisboa

Vi hace unos días estas espléndidas fotos de Oporto de Adicta al chocolate.
Bueno, pues ahora voy a cometer un plagio, como todos los días casi, o sea, me voy a comportar animado por un ímpetu de parecer aficionadamente original, en este caso en concreto poniendo aquí unos fotos que he sacado de Lisboa a la manera de..., pero con alguna diferencia con las citadas más arriba: éstas han sido hechas desde los sitios turísticos habituales por un amateur y las fotos no son digitales, están escaneadas. Las pongo porque me encanta el color de los tejados de la Baixa, y así puedo compartir ese gusto con ustedes.




jueves, 19 de abril de 2007

A la busca de un final lírico (veintiocho, otro número posiblemente pocho)

RESURRECCIÓN DE LA CARNE

Solamente resucitará lo que es necesario para la realidad de la naturaleza.

Todo lo que se ha dicho de la integridad de los hombres después de la resurrección, debe referirse a lo que pertenece a la realidad de la naturaleza humana; porque lo que no pertenece a la verdad de la naturaleza humana, no será restaurado en los hombres resucitados: de otro modo sería necesario que todos los hombres fuesen de una magnitud extraordinaria, si todos los alimentos convertidos en carne y sangre fuesen restaurados. Es así que sólo se atienden a la verdad de cada naturaleza según su especie; luego las partes del hombre que son consideradas según su especie y su forma, se encontrarán todas íntegramente en los hombres resucitados, como las partes orgánicas y las partes cosemejantes, como la carne, los nervios y todas las cosas de este género que entran en la composición de los órganos. No toda la materia que haya estado en estas partes durante su estado natural será restaurada, sino sólo la que baste para la integridad de la especie de estas partes. Sin embargo, el hombre no dejará de ser numéricamente el mismo en su integridad, aun cuando no resucite todo lo que materialmente haya estado en él. En efecto; es evidente que el hombre en esta vida es numéricamente el mismo desde el principio hasta el fin.

Sin embargo, lo que está materialmente en él bajo la especie de las partes, no queda lo mismo, sino que está sujeto a pérdida o incremento, a la manera que el fuego se conserva por él mismo por la adición de la leña, a medida que se consume; el hombre está entero cuando se conservan la especie y la cantidad convenientes de la especie.

Santo Tomás de Aquino, Brevis summa de fide, CLIX.

Requiebros de roca en celo

miércoles, 18 de abril de 2007

martes, 17 de abril de 2007

Una tarde cursi/romántica le puede suceder a cualquiera, ¿o no?

Esta foto tan tan tan cursi la hizo la señorita Consuelo un día de asueto vespertino en la torre de Belem de Lisboa. Unos versos igual igual igual de cursis improvisó en un billete de metro el señorito de Nichodades.

se ausenta la tarde
que mira al mar,
revuelta la mirada
de tanto mirar,
como un agua musical,
se va, se va,
la tarde revuelta,
ausentándose del mar,
mirando a tus ojos
verdes,
mirando tu caminar

7/04/07 10:41Eo26N 00
BILHETE CADUCADO

lunes, 16 de abril de 2007

EL PLACER DE PENSAR EN EL FUTURO

"Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento"
por George Steiner.

Schelling. Über das Wesen der menschlichen Freiheit (1809) (Sobre la esencia de la libertad humana):
Dies ist die allem endlichen Leben anklebende
Traurigkeit, die aber nie zur Wirklichkeit kommt,
sondern nur zur ewigen Freude der Überwindung
dient. Daher der Schleier der Schwermut, der über
die ganze Natur ausgebreitet ist, die tiefe unzerstörliche
Melancholie alles Lebens.
Nur in der Persönlischkeit ist Leben; und alle
Persönlischkeit ruht auf einem dunkeln Grunde, der.
allerdings auch Grund der Erkenntnis Sein muss.

(Ésta es la tristeza que se adhiere a toda vida
mortal, una tristeza que, sin embargo, nunca llega
a la realidad, sino que sólo sirve a la perdurable
alegría de la superación. De ahí el velo de la pesa-
dumbre, el cual se extiende sobre la naturaleza
entera, de ahí la profunda e indestructible melan-
colía de toda vida.
Sólo en la personalidad está la vida; y toda per-
sonalidad se apoya en un fundamento oscuro,
que, no obstante, debe ser también el fundamen-
to del conocimiento.)
Schelling, entre otros, atribuye a la existencia humana una tristeza fundamental, ineludible. Más concretamente, esta tristeza proporciona el oscuro fundamento en el que se apoyan la conciencia y el conocimiento. Lo que es más, este fundamente sombrío debe ser la base de toda percepción, de todo proceso mental. El pensamiento es estrictamente inseparable de una "profunda e indestructible melancolía". La cosmología actual ofrece una analogía con esta convicción de Schelling. Es la del "ruido de fondo", la de las inaprensibles pero inexorables longitudes de onda cósmicas que son las huellas del Big Bang, del nacimiento del Universo. En todo pensamiento, según Schelling, esta radiación y "materia oscura" primigenia contiene una tristeza, una pesadumbre (Schwermut) que es asimismo creativa. La existencia humana, la vida del intelecto, significa una experiencia de esta melancolía y la capacidad vital de sobreponerse a ella. Hemos sido creados, por así decirlo, "entristecidos".En esta idea está, indudablemente, el "ruido de fondo" de lo bíblico, de las relaciones causales entre la adquisición ilícita del conocimiento, de la discriminación analítica, y la expulsión de la especie humana de una felicidad inocente. Un velo de tristeza (tristitia) se extiende sobre el paso, por positivo que sea, del homo al homo sapiens. El pensamiento lleva dentro de sí un legado de culpa.
Las notas que siguen constituyen un intento, totalmente provisional, de comprender estas proposiciones; de aprehender cautamente algunas de sus implicaciones. Son necesariamente insuficientes a causa de la espiral por la cual toda tentativa de pensar en el pensamiento está a su vez enredada en el proceso de pensamiento, en su autorreferencia. El célebre "Pienso, luego existo" es, a fin de cuentas, una tautología indefinida. Nadie puede quedarse fuera de ella.
En realidad (in Wirklichkeit) no sabemos qué es "el pensamiento", en qué consiste "el pensar". Cuando tratamos de pensar en el pensamiento, el objeto de nuestra indagación se ve interiorizado y diseminado en el proceso. Es siempre algo inmediato y al mismo tiempo algo que está fuera de nuestro alcance. Ni siquiera en la lógica o el delirio de los sueños podemos situarnos en una perspectiva fuera del pensamiento, en un arquimediano punto de apoyo desde el cual circunscribir o sopesar su sustancia. Nada, ni las más profundas exploraciones de la epistemología o de la neurofisiología, nos han llevado más allá de la identificación del pensamiento con el ser, identificación que debemos a Parménides. Este axioma sigue siendo a la vez la fuente y el límite de la filosofía occidental.
Tenemos pruebas de que los procesos del pensamiento, de la creación conceptual de imágenes, persisten incluso durante el sueño. Algunos modos de pensamiento son totalmente resistentes a cualquier interrupción del tipo que sea, como lo es la respiración. Podemos contener el aliento durante breves espacios de tiempo. No está claro en modo alguno que podamos estar sin pensamiento. Los hay que se han esforzado por alcanzar ese estado. Algunos místicos, algunos adeptos a la meditación se han propuesto como objetivo el vacío, un estado de conciencia enteramente receptivo en tanto que vacío. Han aspirado a habitar la nada. Pero esa nada es en sí misma un concepto imbuido de paradoja filosófica y, cuando se alcanza por medio de la meditación dirigida y ejercicios espirituales, como Loyola, emocionalmente pleno. San Juan de la Cruz describe la suspensión del pensamiento mundano como rebosante de la presencia de Dios. Una verdadera cesación del palpitar del pensamiento, exactamente como la interrupción de nuestro palpitar fisiológico, es la muerte. Durante un tiempo, el pelo y las uñas de una persona siguen creciendo. Hasta donde podemos entender, no existe ninguna prolongación del pensamiento, por breve que sea. De aquí la sugerencia, en parte gnóstica, de que solamente Dios puede separarse de su propio pensamiento en una pausa esencial para el acto de la creación.
Volviendo a Schelling y a la aseveración de que una necesaria tristeza, un velo de melancolía, van unidos al proceso mismo del pensamiento, a la percepción cognitiva: ¿podemos intentar aclarar algunas de las razones para ello? ¿Tenemos derecho a preguntar por qué no ha de ser alegría el pensamiento humano?

sábado, 14 de abril de 2007

Pues en verdad os digo que si tuvieseis una fe tan
grande como un grano de mostaza, diríais a esta montaña:
transpórtate de aquí a allá y se transportaría y nada os sería
imposible.

(San Mateo, XII, 17).

jueves, 12 de abril de 2007

UN SUCESO CARPETOVETÓNICO

Lo que sigue, todo, es rigurosamente histórico. Pero se han omitido ciertos datos, POR RAZONES OBVIAS, omisión que no perjudica el cabal entendimiento de la sucedido.

Un señor español, pongamos que por mayo de 2003, escrito de su puño y letra, caligrafía tortuosa y torpe, presenta con las siguientes palabras un recurso de apelación contra una sentencia en que se le condenaba por una falta (un delito leve) de lesiones cometida:

“No estoy de acuerdo con la sentencia por que, de haberme presentado a la hora citada, la sentencia podría ser otra.
El motivo por el que llegué 10 minutos tarde, es que justo cuando decidí salir de casa para presentarme a la citación, me entraron ganas de cagar y no podía aguantarme
y por estos motivos presento el recurso de apelación”

Y firmaba con un garabato.

Un tiempo después, febrero de 2004, el magistrado competente resuelve el recurso de apelación. Copio lo copiable:

“ANTECEDENTES DE HECHO


PRIMERO: En la indicada resolución se dictó el Fallo que literalmente copiado es como sigue: “Que debo condenar y condeno a (NOMBRE DEL APELANTE) en concepto de autor por la falta de lesiones de que había sido denunciado a la pena de tres fines de semana de arresto, y al pago de las costas causadas en este procedimiento.
¡miento
Que debo condenar y condeno a (NOMBRE DEL OTRO HOMBRE QUE PARTICIPÓ EN LA PELEA) en concepto de autor por la falta dé malos tratos de que había sido denunciado a la pena de 10 días multa a razón de 1,2 euros días, apercibiéndole de que en caso de impago quedará sujeto a la responsabilidad subsidiaria del art. 53 C.P. y al pago de las costas causadas en este procedimiento.”
....
TERCERO: Se aceptan los hechos probados de la sentencia impugnada.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO: Se alza la parte recurrente frente a la resolución de la instancia sobre la base de un singular motivo cual es el de que llegó 10 minutos tarde al acto del juicio, lo que impidió su comparecencia, porque cuando decidió salir de casa para presentarse a la citación le entraron ganas de cagar y no pudo aguantarse. Simple y llanamente así.
Sin duda alguna, en la tesitura de escoger entre una y otra deposición, una, por evacuación del vientre, otra, por manifestación ante el Juez como acusado, cualquier persona habría de optar por la primera por los graves apremios que supone el caso de no ser satisfecha esa necesidad fisiológica, siendo poco higiénica la presentación ante un Tribunal en otras condiciones que no sean las de un completo descargo. Precisamente el recurrente sostiene que por hacer una cosa no pudo hacer la otra, lo que le supuso la inasistencia al acto del plenario y la condena por atender el Juzgador a una sola de las versiones, la del contrario. Sin embargo, pese a lo expuesto con anterioridad no podemos acceder a lo que se nos solicita porque la parte ni demuestra la existencia del sorpresivo apretón que refiere, ni acredita que, cuando después de sofocar sus presurosas consecuencias, acudió inmediatamente al acto del juicio, este ya había concluido.
Mucho nos tenemos que la que el recurrente llama causa de su inasistencia no sea sino una forma de burlarse de la administración de justicia que le ha condenado, que si bien admitimos con sentido del humor desdeñamos como motivo de apelación.
SEGUNDO: No existiendo costas en la apelación de la presente causa, resulta ocioso pronunciarse sobre las mismas.

VISTOS los preceptos y principios citados y demás de general y pertinente aplicación,

FALLO
DESESTIMANDO el recurso de apelación presentado por (NUESTRO HÉROE) contra la sentencia dictada por etc, etc. “

martes, 10 de abril de 2007

Cuando despertó, el pavo real todavía estaba allí.

Foto tomada por Ana Bratz

Post post: Cuando se despertó una tarde, después de una siesta tranquila, se encontró sobre la varanda de su terraza convertido en un monstruoso pavo real. Estaba de pie apoyado sobre sus paticuelinas de pariente del pollo, enhiesto y soberano, oteando el panorama, que vibraba de esplendor ante sus desamparados ojos. Se le había quitado el pánico a las alturas. Una calma inmensa se había apoderado de él. No echaba de menos sus incómodos brazos.
«¿Qué me ha ocurrido?», pensó.

miércoles, 4 de abril de 2007

A la busca de un final lírico (27)

En la novela EL DOCTOR PASAVENTO, de Vila-Matas, se puede leer:

"Podía hablar de Maurice Blanchot, por ejemplo, que era amigo de Julien Gracq y que , al escribir sobre Le Roi Cophétua, había reflexionado ampliamente sobre las desapariciones. De hecho, el tema recorría toda su obra ensayística. En cierta ocasión, por ejemplo, le habían preguntado por la dirección que estaba tomando la literatura. "¿Hacia dónde va la literatura?, le habían preguntado. Va hacia sí misma, hacia su esencia, que es la desaparición, había contestado impertérrito."

Más adelante profundiza un poco:

"Me di cuenta de que era el lugar ideal (se refiere a una alameda en el fin del mundo) para escribir de verdad, tal como yo entendía que había que hacerlo, pero también para despedirse de la literatura, que era otra forma de escribir de verdad: un lugar ideal para plantarse en el abismo y tratar de ir más allá y, por tanto, desaparecer".

Ilustremos este texto con una moleskine de Javier Marías:


Postpost 1: El Pez usa cuadernos moleskine.

Postpost 2: Este señor recomienda que se lea esto.

martes, 3 de abril de 2007

De "DIARIO DE UN GENIO", de Salvador Dalí

- El peor pintor del mundo, desde todos los puntos de vista, sin la menor vacilación ni duda posible, se llama Turner.
- Si eres mediocre, incluso si te esfuerzas por pintar mal, muy muy mal, enseguida se notará que eres mediocre.
- No temas la perfección. ¡Jamás la conseguirás!.
- No te empeñes en ser moderno. Por desgracia, hagas lo que hagas, es la única cosa que no podrás evitar ser.
- ¿Y qué es el cielo? ¿Dónde se encuentra?. ¡El cielo se encuentra, ni arriba ni abajo, ni a la derecha ni a la izquierda, el cielo se halla exactamente en el centro del pecho del hombre que tiene fe!.

Cito también este texto, por su contenido sicalíptico, naturalmente:

He recibido un telegrama de la princesa P. Me anuncia su llegada para mañana. Supongo que me trae el "violín mastubador chino" que su marido, el príncipe, me prometió como recuerdo de su último viaje a China. Después de cenar, bajo un cielo propicio a todos los lugares comunes de grandiosidad cósmica, sueño con el violín chino provisto de un apéndice vibratorio. Este apéndice se halla destinado a ser introducido, por de pronto, en el ano. Pero también, y con preferencia, en el coño. Luego de ser bien introducido, un músico experto hace deslizar el arco sobre las cuerdas del violín. Y, por supuesto, no toca lo primero que se le pasa por la cabeza, sino una partitura expresamente compuesta con fines masturbadores. El músico consigue mediante la sabia dosificación de los frenesíes, intercalándolos con momentos de calma, que las vibraciones amplificadas por el apéndice provoquen el espasmo de la beneficiaria del instrumento en el preciso y sincronizado momento en que la partitura ataca las notas de éxtasis.

lunes, 2 de abril de 2007

Ana Gorría (http://camaradeniebla.blogspot.com/) me ha invitado a un juego en cadena que consiste en abrir el primer libro de los que tenga a mano por la página 139, citando las cinco primeras líneas del segundo párrafo. Ana Gorría fue invitada por Luna Miguel, que fue invitada por Vicente Gutiérrez que fue invitado por David Vegue, a quien había invitado Alex Chico, a quien había invitado Álvaro Valverde… Siguiendo las normas y agradeciendo a Ana Gorría su invitación, elijo para continuar el juego y porque quiero saber qué están leyendo, a Rain, a Aura, al señor Brujo y al Pez.

Página 139, segundo párrafo, de la novela EL DOCTOR PASAVENTO, de Enrique Vila-Matas:

"En las avenidas de Nápoles, frío y aguanieve. Y yo con mi bufanda y mi jersey de cuello alto, caminante dominado por cierta zozobra, pero en el fondo sintiéndome bien acompañado por el viejo, que me seguía con paso firme aunque algo atolondrado por los efectos del Corvo. Pensé que aquellas avenidas, repletas de gente que paseaba depués de la gran comida familiar del día de Navidad, eran, efectivamente, un lugar perfecto para disolverse en el flujo constante de las masas...."