domingo 30 de septiembre de 2007
tarde de domingo en septiembre
de arañas de tedio,
desharrapada,
(desangelada)
ala de urgencia,
amarillecida luz,
bana melena,
por los traspatios
de la hora sucede
la tarde roja,
tarde ya blanca,
esqueletura gótica,
tras/luz del infierno
viernes 28 de septiembre de 2007
jueves 27 de septiembre de 2007
miércoles 26 de septiembre de 2007
martes 25 de septiembre de 2007
9 de agosto de 2067
domingo 23 de septiembre de 2007
He leído bastante a don Julián y a Javier, Marías, respectivamente, y para mí el principal manantial del que bebe el segundo brota de los terrenos del primero (es una posible encarnación de aquella frase célebre de Paul Valéry: "La sintaxis es una facultad del alma"), en la prosa, la argumentación, el fraseo, el esfuerzo por ir un poco más allá. Espero ansioso -me gusta estar ansioso- la última parte de "Tu rostro mañana", que aparecerá el día 24 (también me gusta la serie "24", coño), lunes. ¿Cómo será tu/mi rostro mañana? Aura, en su post "Je Suis Désolé", hablando de otra/(la misma) cosa, parece que nos sintetiza en un párrafo la idea de por dónde va el asunto:
"No lo sé. Sé que la persona en quien confías cada día al despertar de repente puede ser hostil, puede ser un extraño, puede desaparecer. Y eso me aterroriza. La volubilidad. La facilidad con que los grandes sentimientos se volatilizan en aras de la conveniencia."
Primer manifiesto del movimiento infrarrealista, por Roberto Bolaño
"Pepito Tequila besa los pezones fosforescentes de Lisa Underground y la ve alejarse por una playa en donde brotan pirámides negras."
"Convulsivamente."
" Prueben a dejarlo todo diariamente."
"El riesgo siempre está en otra parte. El verdadero poeta es el que siempre está abandonándose. Nunca demasiado tiempo en un mismo lugar, como los guerrilleros, como los ovnis, como los ojos blancos de los prisioneros a cadena perpetua. "
Pre/post.
sábado 22 de septiembre de 2007
A la busca de un final lírico (49)
Todo esto tiene una consecuencia final. He insistido varias veces en que la teoría de la vida humana, así entendida, no es una propedéutica de la metafísica, no es su preparación, sino que es la metafísica. Como la filosofía tiene estructura sistemática y por tanto circular, no será inoportuno renovar y reforzar la evidencia que esta tesis debió tener páginas antes con la que vierte sobre ella la visión desde otro círculo concéntrico. La teoría de la vida humana, en efecto, estudia la estructura del vivir, más inmediatamente de mi vivir, y por necesidad intrínseca, pero secundaria, de la vida humana "en general". Empieza, pues, en cierto sentido, conmigo; habla de cosas que me pasan, del yo, la circunstancia, el hacer, la inseguridad y la certeza, el naufragio, el tiempo y la historia, la autenticidad, los temples vitales, el ensimismamiento o la alteración, las creencias y las ideas, tal vez de la angustia y hasta, si se quiere, de la náusea y el asco, o acaso también de la felicidad. Pero si la teoría de la vida humana se toma en serio a sí misma, es decir, si se compromete a ser teoría —no mera descripción—, esto es, a dar razón de su tema, y si éste es la vida humana en su mismidad, no simples vivencias o contenidos parciales suyos, entonces se ve obligada a afrontar el problema decisivo de su estructura, de la dinámica polaridad entre un yo o quién y una circunstancia que con ese yo abstracto constituye el yo real y concreto que soy yo como efectiva realidad viviente. Y con ello tiene que hacerse cuestión de los diversos planos de la perspectiva, de la articulación efectiva de ellos al vivir, de la corporeidad que me constituye, del mundo en que estoy viviendo, del horizonte de ese mundo y de la orla de ultimidades que da unidad y figura a mi vida. Y con esto llegamos al punto decisivo: la teoría de la vida encuentra ese carácter suyo de complicación de toda realidad; y el dar razón de la vida requiere por tanto dar razón de esa dimensión suya en virtud de la cual "complica" todo lo que aparece como realidad. La investigación de esa estructura esencial del vivir que es la complicación exige, pues, el hacerse cuestión de toda realidad. Pero entiéndase bien: de toda realidad en cuanto complicada en mi vida. El estudio de las diversas realidades corresponde a las ciencias que de ellas tratan; su consideración en tanto en cuanto aparecen complicadas en mi vida pertenece a la teoría de ésta, es decir, a la metafísica. Algo de esto entrevió la fenomenología al decir que los objetos intencionales reaparecen salvados en la conciencia reducida, como términos de las vivencias o actos intencionales de la conciencia pura; pero la diferencia entre esta posición y la nuestra es esencial: aquí no se trata de intencionalidad ni de conciencia, sino de la vida efectiva y las relaciones de real complicación con otras realidades. Es decir, por ser la teoría de la vida humana ciencia de la realidad radical, es también ciencia de la radicación; y, por tanto, de las realidades radicadas, si bien sólo en tanto que radicadas. Lo cual significa que la metafísica —y con ello se cierra un ciclo abierto en Kant— se ve inexorablemente remitida a la trascendencia, no por ninguna decisión o conveniencia caprichosa, sino porque la trascendencia es la condición misma de la vida.
viernes 21 de septiembre de 2007
8 de agosto de 2067
no sé si debo ir a Peñaranda de Bracamonte
sé que es una experiencia
que nunca jamás podría olvidar
no sé si debo mientras tanto
besarte en el cuello lánguido
y ponerte la piel de gallina soplo
quiero soplar electricidades
mojadas no sé si no debo ir a Peñaranda
de Bracamonte no sé
cuándo debo llevarte la contraria
ni cuándo debo cacarear el
kikirikí no me acuerdo cuánto debo
no sé qué debo hacer después de besarte
en el cuello porque si te digo que tu cuello
me supo a carne de gallina no sé
si me oirás aunque quizás entonces
entiendas por qué no sé qué hacer
conmigo pero no harás caso
no sé si debo seguir llevándote
la contraria a estas horas
de la madrugada ya no quiero ir
a Peñaranda ni quiero escribir
kikirikí mientras soplo globos
llenos de besos que nunca más lograrán
poner tu cuello de piel de gallina
jueves 20 de septiembre de 2007
7 de agosto de 2067
Bebo cerveza con una gran perseverancia lírica. Es mediodía, el sol está en todo lo alto (estoy a la sombra), el azul brilla con el esplendor del oro recién lavado. La conversación es salada y tiene sonido de murmuración. La espuma de las olas es tan blanca como el vestido soñado de la bella. Llevo el viejo pelo canoso semihúmedo y semirrizado. Un silencio cenital lo envuelve todo.
(Sí, no oigo más que ruidos y sonidos, pero todo está en silencio.
Y todavía, creo, no me he muerto).
miércoles 19 de septiembre de 2007
A la busca de un final lírico (48)
(CÉSAR GONZÁLEZ RUANO)
martes 18 de septiembre de 2007
- Mi vida, mi amor, es mi aguacate. Llevo seis años sin separarme de él. Es mi vida, es mi amor. Lo riego todos los días. Lo tengo puesto en el balcón. Los fines de semana, a eso de las seis de la mañana, cuando vuelvo a casa, orino copiosamente sobre mi aguacate. Me aguanto el pis mucho rato, sólo quiero complacer a mi aguacate. Lo sembré a lo tonto hace años, ya te digo, puse el hueso en un tiesto, y empezó a crecer. Ahora medirá un metro y medio por lo menos. Se me muere todos los años en invierno. Tienes que tener en cuenta que es una planta tropical. La primera vez me entristecí mucho. Pero resucita todas las primaveras. Una noche apareció la policía. Yo acababa de mear sobre mi aguacate, me había lavado los dientes y estaba con mi pijama de rallas. Me pusieron una multa de 300 euros. Tú crees que hay derecho. Se la pagué, eh, pero no me digas que no es una injusticia del copón. Fíjate que me he cambiado de casa seis o siete veces, y mi única compañía ha sido mi aguacate. Bueno, y mis libros. Ni muebles, ni novia, ni recuerdos, ni colchón, ni almohada, nada de nada.
Eran las seis de la mañana. Nos despedimos. Me imaginé a mi amigo regando su aguacate.
lunes 17 de septiembre de 2007
6 de agosto de 2067
domingo 16 de septiembre de 2007
Cuando llego
mis amigos lo dejan todo
y se precipitan
para verme clavar.
Mi martillo y yo
somos uno.
Sólo sé clavar clavos
en la miga de pan.
Pero cuando clavo clavos
en la miga de pan
clavo tan bien
que mis amigos lo olvidan todo
y se sienten literalmente transportados
transfigurados en azur puro.
Sólo lenta lentamente
reaparecen
para volver a ser
azul corriente
luego carne y hueso
cuando dejo de clavar mis clavos
en la miga de pan.
DE JEAN ARP
sábado 15 de septiembre de 2007
richardestesmanía
Reuters"Yo no sé si es culpable o inocente, pero no me gustaría que fuera mi madre".
Gonçalo Amaral, policía encargado de la investigación.
O aquí.
...............
viernes 14 de septiembre de 2007
5 de agosto de 2067
jueves 13 de septiembre de 2007
Graciosa, gentil, serena, humilde, dulce, suave, milagrosa, maravillosa
Tan graciosa y gentil se manifiesta
la amada mía si serena pasa
que las lenguas temblando quedan mudas
y que los ojos ni a mirar se atreven.
Ella se aleja, oyéndose alabada,
benignamente de humildad vestida,
y da la sensación de haber venido
desde el cielo, a manera de un milagro.
Muéstrase tan gracisosa a quien la mira
que, al verla, nos produce una dulzura
que no puede entender quien no la prueba.
Y parece que exhale de sus labios
un espíritu suave, de amor lleno,
que al alma va diciéndole: Suspira.
Alabanza de Beatriz
por Dante AlighieriLleva en sus ojos al amor sin duda
la que embellece todo lo que mira;
y tal respeto su presencia inspira,
que el corazón le tiembla al que saluda.Dobla él la faz que de color se muda
y sus defectos al sentir suspira;
huyen ante ella la soberbia e ira;
¡oh bellas, dadme en su loor ayuda!Toda dulzura, toda venturanza
nace el alma del que hablar la siente;
mas, si en sus labios la sonrisa brilla,
se muestran tal, que ni la lengua alcanza
nunca a decir, ni a comprender la mente
tan nueva e increíble maravilla.
miércoles 12 de septiembre de 2007
martes 11 de septiembre de 2007
A la busca de un final lírico (47)
lunes 10 de septiembre de 2007
4 de agosto de 2067
viernes 7 de septiembre de 2007
A la busca de un final lírico (46)
jueves 6 de septiembre de 2007
La arriesgada vida de un pene
ponggggg.............................pongggg...............................pongggg.
Llegan las cinco de la tarde y un grupo de esos niños, tres, cuatro, cinco, salen corriendo con gran urgencia, con su cartera cogida de la mano, todavía llevan pantalones cortos y alpargatas, corren dándose con los talones en el culo en dirección a las eras. En esas eras hay montañas de alpacas amarillas -brillan de amarillo porque les está dando de lleno el espléndido sol de la tarde- apiladas como si fueran cajas. Su altura es considerable, diez o quince metros. Los muchachos escalan una de esas montañas hasta que encuentran un lugar donde sentarse. Les está dando el sol. Se desabrochan la bragueta, sacan sus pichas infantiles y se hacen una pera, gallola o gayola, paja o gallarda. Cierran los ojos mientras tanto y cada uno piensa en lo que más le ponga ese día: en las piernas de la maestra nueva, en las bragas de la Conchi, o en la hermana mayor del que está al lado. Siempre hay alguno que no se concentra, a veces se oye a lo lejos el sonido de la campana tocando a muerto o avisando de que se acerca la hora del rosario. Rápidamente se vuelven a subir la cremallera del pantalón, bajan de la montaña de alpacas, uno de los niños saca un balón de no se sabe dónde, y se ponen a jugar al fútbol. Después se irán a sus casas a merendar un bocadillo de nocilla.
Postpost/traumático: quizá alguno de aquellos niños acabó haciendo esto.
miércoles 5 de septiembre de 2007
3 de agosto de 2067
Anoche, mientras orinaba antes de irme a dormir, me puse a mirar la luna.
(Poner una foto de la luna por la noche vista desde el ventanuco de mi cuarto de baño).
martes 4 de septiembre de 2007
Mis 25 películas favoritas
lunes 3 de septiembre de 2007
Enrique Vila-Matas, en un artículo publicado en El País el pasado 5 de agosto