martes, 15 de abril de 2008

A la busca de un final lírico (89)

VIDA

A Paula Romero

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito "¡Todo!", y el eco dice "¡Nada!".
Grito "¡Nada!", y el eco dice "¡Todo!".
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada).

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

"Cuadernos de Nueva York", de 1998.

José HIERRO

Addenda:

Para nada

Trabajé el aire
se lo entregué al viento:
voló, se deshizo,
se volvió silencio.

Por el ancho mar,
por los altos cielos,
trabajé la nada,
realicé el esfuerzo,
perforé la luz
ahondé el misterio.

Para nada, ahora,
para nada, luego;
humo son mis obras,
cenizas mis hechos.

...Y mi corazón
que se queda en ellos.

ÁNGEL GONZÁLEZ


3 comentarios:

Neander dijo...

pos nada...

El pez dijo...

el último terceto es para, como diria jesús vazquez, caerse muerta.

angel dijo...

Gracias por este soneto a la vida del Gran José Hierro que vuelvo a leer gracias a ti, en este tu magnífico espacio que de nuevo recorro.


Saludos....