martes, 2 de septiembre de 2008

CHAMBRE DE MARCEL PROUST

No puedo evitar ser un mitómano provinciano. Provinciano impenitente que llega el último a todos los sitios, cuando ya casi se ha ido todo el mundo. De las fotos de abajo, la primera, tomada con flash, sin querer, y con bronca de una madame francesa por semejante comportamiento infractor, estábamos en el Museo Carnavalet, de París, muestra la habitación acorchada del escritor (siempre me la imaginé roja, pero era pálida como la vainilla).


Ese mismo día, cuando ya atardecía, después de un largo paseo, fuimos a la Rue Hamelin, 44, improvisando sobre la marcha. (Si quieren, pueden leer aquí algo).



2 comentarios:

ana dijo...

¡qué bonito¡¡cuántas estrellas¡
perdonado/no perdonado

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Míralo, pobre, le daba yo un par de madalenas...