viernes, 12 de septiembre de 2008

A la busca de un final lírico (108)



El 4 de febrero de 1912, el inventor del paracaídas, François Reichelt, se mata al saltar desde la Torre Eiffel para probar un prototipo. En el certificado de la defunción parece ser que el médico indicó que la causa de su muerte no fue el impacto contra el suelo, ya que el sujeto murió antes, víctima de un ataque de pavor.

3 comentarios:

la tragedia de un exhibicionista dijo...

Es raro que la gente insista en eso de saltar para suicidarse, cuando podrían solo dejarse caer...

ana dijo...

Normal, que te de un soponcio...

JON MIKEL ALTUNA dijo...

¡Joder, qué acojone!