sábado, 31 de mayo de 2008

A la busca de un final lírico (100)

Yo amo a aquellos que no saben vivir más que para desaparecer, porque ésos son los que pasan al otro lado.

NIETZSCHE

martes, 27 de mayo de 2008

PORVENIR ESFÉRICO

APLICACIÓN

Mi abuela, muy enferma, estaba leyendo. Hace bien, dijo Alexander Schulz, estudia, se prepara para el Cielo.

George Loring Frost, The sundial (1924).

UNA ARAÑA MUY GRANDE

He pensado que algún día me llevarías a un lugar habitado por una araña del tamaño de un hombre y que pasaríamos toda la vida mirándola, aterrados.

Feodor Dostoievski, Los poseídos (1871‑2).

UN ESPERANZADO

¡Oh bienaventurado purgatorio!

M. de Saci (1613‑84), en su lecho de muerte.

ESPEJO DEL INFIERNO

Si un hombre no comprende el infierno, no comprende su propio corazón.

Marcel Jouhandeau, Algèbre des Valeurs Morales (1935).

EL INFIERNO

Cuando somos niños, el infierno es nada más que el nombre del diablo puesto en la boca de nuestros padres. Después, esa noción se complica, y entonces nos revolcamos en el lecho, en las interminables noches de la adolescencia, tratando de apagar las llamas que nos queman ‑¡las llamas de la imaginación!‑. Más tarde, cuando ya no nos miramos en los espejos porque nuestras caras empiezan a parecerse a la del diablo, la noción del infierno se resuelve en un temor intelectual, de manera que para escapar a tanta angustia nos ponemos a describirlo. Ya en la vejez, el infierno se encuentra tan a mano que lo aceptamos como un mal necesario y hasta dejamos ver nuestra ansiedad por sufrirlo. Más tarde aún (y ahora sí estamos en sus llamas), mientras nos quemamos, empezamos a entrever que acaso podríamos aclimatarnos. Pasados mil años, un diablo nos pregunta con cara de circunstancia si sufrimos todavía. Le contestamos que la parte de rutina es mucho mayor que la parte de sufrimiento. Por fin llega al día en que podríamos abandonar el infierno, pero enérgicamente rechazamos tal ofrecimiento, pues ¿quién renuncia a una querida costumbre?

Virgilio Piñera, Cuentos fríos (1956).

HABLA UN SOLDADO

En el cielo, me gustaría participar a veces en una guerra, en una batalla.

Detlev von Liliencron, Aus Marsch und Geest (1904).

PORVENIR ESFÉRICO

En el día del Juicio Final, las puertas del Cielo se abrirán a los bienaventurados. Éstos penetrarán rodando, ya que habrán resucitado en la más perfecta de las formas: la esférica. Así lo ha revelado Orígenes.

I. A. Ireland: Short Cuts to Mysticism (1904).

Tomado todo ello de "El Libro del Cielo y del Infierno", 1960, Borges-Bioy

jueves, 22 de mayo de 2008

A la busca de un final lírico (99)

Tumba de Rilke en el cementerio de Raron (Suiza)

Rainer Maria Rilke murió de leucemia tras una larga agonía en un hospital de Valmont, Suiza, el 29 de diciembre de 1929, a la edad de cincuenta y un años. Cuatro días después fue enterrado en Raron, bajo el epitafio que con anterioridad había compuesto y elegido:

Rosa, contradicción pura, placer
de no ser sueño de nadie entre tantos
párpados.


También la lápida lírica, quizá eran sólo tres versos los que estuvo esperando tanto.

VIDAS ESCRITAS, página 107, Javier Marías

miércoles, 21 de mayo de 2008

Como no se me ocurre nada


Como no se me ocurre nada, le robo a O de la O la foto y el comentario de este post:

Atrapado entre vapores
pañuelos de nostagia

huido de sí mismo
empañado en el baño

imantado por un pasado
entre Wilde y Rilke
(el señor de esta foto
se parece al de las Elegías)

veo que los electrodomésticos
Whirpool vienen de lejos

hagamos una elegía de lejía
a las bañeras antiguas,
con su termostado y su grifería,
ollas donde cocer uno
toda su filosofía,
pilón de sopa
de las esencias burguesas,
lugar húmedo y macho,
asilo del aburrimiento
de las tardotardes austeras

sábado, 17 de mayo de 2008

Silencio, habla Gómez de la Serna



Otra forma de ver el arte de la oratoria, en el OjO

viernes, 16 de mayo de 2008

Color rosa palo

La mítica actriz Faye Dunaway se presentó en Cannes con un vestido raso de color rosa palo, el tono estrella de esta temporada

jueves, 15 de mayo de 2008

HSBC.- La prensa recogía ayer una declaración de su presidente en la que decía que "las perspectivas para el resto del año son inusualmente difíciles de anticipar".

miércoles, 14 de mayo de 2008

A la busca de un final lírico (97)

TELEOLÓGICA (PRUEBA)

Una de las "cinco vías" (quinque viae) propuestas por Santo Tomás de Aquino [véase TOMÁS DE AQUINO (SANTO)] para demostrar, o probar, la existencia de Dios es la que se basa en la noción de finalidad. Esta prueba (la que figura como la "quinta vía") consiste fundamentalmente en la idea de que todo ser tiende a un fin -a una finalidad-. Este fin no puede residir inmanentemente en el mismo ser, ya que entonces no podría ni siquiera hablarse de fin o finalidad. El cosmos entero tiene una finalidad que no reside en él, sino en una inteligencia superior, esto es, Dios. Dios como finalidad de todo lo creado regula las operaciones de los entes creados.
La prueba de la existencia de Dios por razón de finalidad última fue llamada, desde el siglo XVIII, "prueba teleológica" (o "argumento teleológico") (VÉASE) como término técnico acuñado por Wolff. Se ha identificado a veces con la prueba cosmológica (véase COMOLÓGICA [PRUEBA]), pero como esta última tiene generalmente un carácter más amplio, se ha estimado asimismo la prueba teleológica como una parte de la prueba cosmológica. En todo caso, no toda prueba teleológica apela a las nociones de que se vale la prueba cosmológica, pero esta última tiende a incluir la primera. No hay apenas diferencia entre la prueba teleológica y la llamada "prueba físico-teológica", esto es, la fundada en nociones procedentes de la titulada "Físico-teología" (VÉASE). En el siglo XVIII la mayor parte de los argumentos aducidos en favor de una prueba teleológica eran argumentos de carácter "físico-teológico".
A menudo se distinguió en la prueba teleológica entre un aspecto físico y uno metafísico. Físicamente (o "cosmológicamente"), la prueba se apoya en el orden y armonía del mundo, el cual, además, se estima difícil, o imposible, de explicar a menos de recurrir a una noción de finalidad. Metafísicamente, la prueba insiste en el paso necesario de lo contingente (que no parece tener en sí mismo ninguna finalidad) a lo necesario. Sin embargo, aunque el aspecto metafísico de la prueba parezca ser el predominante, no ocurre así la mayoría de las veces, ya que las demostraciones dadas en el orden metafísico no implican necesariamente la introducción de la noción de finalidad. Por ello, muchos autores han examinado la prueba teleológica en el sentido ya indicado antes de una físico-teología. Un ejemplo destacado es el de Kant. Al criticar en la Dialéctica trascendental de la Crítica de la razón pura la demostración de la finalidad de la Naturaleza, Kant ser refiere a los argumentos dados por los partidarios de la físico-teología y quiere demostrar que tales argumentos fracasan por la imposibilidad de pasar del mundo fenoménico al mundo nouménico. El Dios en que desembocarían tales argumentos, señala Kant, sería a lo sumo una especie de demiurgo, no el Dios creador omnipotente a que se refieren los que han usado la prueba. Kant, sin embargo, reconoce que dicha prueba tiene mucha fuerza de convicción. No es sorprendente que haya sido usada con tanta frecuencia. Una de las bases de ella es la idea de que el mundo visible es un signo o cifra del mundo invisible y, en último término, del Creador del mundo visible.

Del Diccionario de Filosofía, de J. Ferrater Mora

lunes, 12 de mayo de 2008

viernes, 9 de mayo de 2008

A la busca de un final lírico (96)

Álbum de Fotos de Kafka

Kafka en 1899
Kafka en 1899
Kafka en épocas de universidad
Kafka en epocas de universidad

Franz Kafka

Franz en 1901
Franz con su perro
Franz con su perro

Hermanas de Franz

El pequeño Franz
con sus hermanas

Elli, la hermana de Kafka

Julie Löwy, madre de Franz

Dibujos de Franz

Max Brod

Manuscrito de Kafka

Kafka y un grupo de amigos

Tumba de Franz


Tumba de Franz nevada

Fuente

Ars Magna Por Leopoldo María Panero

Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.
"Poesía" 1970 - 1985

miércoles, 7 de mayo de 2008

A la busca de un final lírico (95)

COMO NO SEA SUICIDIO...

PORQUE DE ENFERMEDAD NO PIENSO

MORIRME

Tan ricamente.

Julio Cerón

Telepatía que recibo ahora mismo de un lector, probablemente de Jaén por el acento:

- ¡Inocente, que te queda el accidente!


ANTE TODO ESTE FOLLÓN DE LA VIDA Y DE LA MUERTE

No hay consuelo que valga.

Julio Cerón

Saciar los grandes deseos no conduce a nada. El absurdo general sin sentido sólo lo alivian los modestos placeres. Rascarte, dar la vuelta a la almohada y el recuerdo de acercarte a la chimenea viniendo del bosque frío. La enfermera que llega con el vaso de glucosa, quitarte lo negro de las uñas con un palito de cedro, un hilo de luz.


PREFIERO LA OTRA, POR ESPAÑOLA

Si no nos diera tanto miedo la muerte, no nos gustaría tanto la primavera.

Personalmente prefiero la otra versión: si no nos diera tanto miedo la primavera, no nos gustaría tanto la muerte.

Julio Cerón

viernes, 2 de mayo de 2008

A la busca de un final lírico (94)

La mujer de la foto (la misma que apareció bañándose extravertidamente en la copa de champán que se mostró más abajo) se llama Dita von Teese, creo, y fue novia o esposa de Marilyn Manson.
La imagen es lírica, escatológica, inspiradora de eternos retornos.

Ajustada en tu piel exhibida, sonríes mirando a la cámara, agarrada alegremente a la barra vertical que fundamenta el equilibrio del viaje, con tus zapatos a juego con las herraduras de la joven jaca, mientras te alejas de mí, en estática movilidad inerte. Tus dientes, tan brillantes y tan deseosos y deseantes, totalidad blanca en inocente huída premeditada, besables y besantes, yo quiero besar tus dientes para envenenarme de carmín, para que mi boca sangre como la de un becerro/cencerro en su hora final y doméstica.
Eres, ahora lo veo, la ideación de lo intocable: inmóvil e inaccesible, galopas perfectamente quieta a la velocidad de la luz hacia un lugar impracticable para mí.
Estás ahí, te puedo tocar, pero no alcanzo, no me llega la imaginación.

Y no me resigno, quiero disfrutar de la ultimidad (y en la ultimidad, ay) del aroma que vas dejando durante tu viaje perpetuo.

jueves, 1 de mayo de 2008

Welcome

Thank you for taking the time to visit my blog! Take a second to peek around and check out some of my previous posts. Of course, I would love to find out what you think as well, so make sure to comment. See you around!