martes, 17 de febrero de 2009

A la busca de un final lírico (132)

Yo vivo aquí, me di cuenta, y sólo vivo aquí, y seguramente viviré aquí hasta que me muera. Estoy seguro de que nunca había pensado exactamente esas palabras. Tal vez los europeos den por sentadas esas nociones de permanencia geográfica relativa. Pero para los estadounidenses, ése no es el sentimiento típico que tenemos sobre el lugar en el que vivimos en nuestro continente. Todos nosotros venimos de otro lugar y tenemos tendencia a trasladarnos. Y yo pertenezco a una generación que era más aficionada que la mayoría a mantener abiertas todas nuestras opciones.

Richard Ford

4 comentarios:

brujodoncarlos dijo...

Para final lírico, éste:

http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/02/16/economia/1234816096.html

Saludos, Sr. Nicho

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Buena apreciación, equiparable además a la de los asiáticos en general. O al menos así es como lo veo yo.

Nicho dijo...

Saludos, Sr. Brujo, Jon.

Sobre las suspensiones de pagos y otras crisis empresariales, me acuerdo de la novela El Astillero de Onetti, inmejorable descripción de lo que está pasando. Copio un parrafito, a modo también de posible final lírico:

"Varias veces, a contar desde la tarde en que desembarcó impensadamente en Puerto Astillero, detrás de una mujer gorda cargada con una canasta y una niña dormida, había presentido el hueco voraz de una trampa indefinible. Ahora estaba en la trampa y era incapaz de nombrarla, incapaz de conocer que había viajado, había hecho planes, sonrisas, actos de astucia y paciencia sólo para meterse en ella, para aquietarse en un refugio final desesperanzado y absurdo".

El pez dijo...

lo de aquí y allá es tan relativo... a mí me gustaría no tener hogar y que me pagaran por hacer el gilipollas en cualquier lugar, pero creo que de momento tengo que seguir con mi trabajo (que por otra parte se parece bastante a la apreciación anterior)