viernes, 26 de junio de 2009

En busca de un final lírico (163)




A los menos de diez lectores que, un suponer, orgullosa y distraídamente visitan este lugar, les deseo un saludable y frutal (nunca frugal) verano. Chao.






Como fue tan imperceptible, no sufrí el día en que me di cuenta de que ya no tenía manos.


Durante mucho tiempo había tenido una manía solitaria: acariciarme las muñecas.


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Cada vez que tocaba a su novia esperaba que saltase la siguiente pantalla.

4 comentarios:

Carlos Cesar Alvarez dijo...

Igualmente

Fdo: Uno de los diez

Nicho dijo...

Muchas gracias Carlos.

El pez dijo...

las frutas siempre son buenas para el calor

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Gracias, Nicho, igualmente. Nos vemos en septiembre.