lunes, 14 de septiembre de 2009

APUNTES BORROROSOS

Un día cualquiera este tío, el señor Nichodades, o sea, me hizo llegar esta nota, sin pedirle yo nada. La intitulaba así, con mayúsculas y todo: MIRADADES: UNA CATARSIS DEL ESPEJO. Transcribo lo que decía, aunque me parecen interioridades especulativas que no van a ninguna parte, que sólo sirven para mantener enredada en la sombra la apariencia de una soledad.

veo mi cara en el espejo
de antigüedades llena
con sus ángulos tan angulados
sus mofletes fláccidos
sus viejas carcajadas olvidadas

veo mi rostro en el espejo
y no sé lo que me quiere
decir he ido a por un bolígrafo
para anotar que tengo el cabello
revuelto los ojos con el color
de las hojas desahuciadas
en busca de una elipsis caótica

el cutis con vestigios de besos
rojos y hay un silencio en el azogue
con sus propios ruidos dentro
implorando salir de esa cárcel
como si fuera una lluvia que no me quisiera
mojar con su amarilla inmensidad
sin huellas una mirada incapaz ya
ay de recordar sus queridas miradas

1 comentario:

El pez dijo...

Pues a mí me ha enredado.