miércoles, 19 de mayo de 2010

En busca de un final lírico (200)

La huida es uno de los más frecuentes motivos literarios. Se huye de un peligro o de un cautiverio, pero también de una persona o de una situación: de una familia, de un país, de la explotación, del acoso, de la intolerancia, del deber. Uno puede escaparse poniendo tierra (o mar) de por medio, pero también puede huir hacia dentro: mediante la imaginación y la fantasía, mediante el arte, mediante la droga, la locura, el suicidio.

5 comentarios:

El pez dijo...

Bueno. A mí me encanta el dicho "marcharse a la francesa", por la noche sobre todo. Aunque dicen las malas lenguas que los que más se marchan a la francesa son los finlandeses...

Pero claro a ver quién entiende lo de "marcharse a la finlandesa"...

mirada dijo...

¿y cuánto tiempo va a estar fuera?

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Desde mayo... Casi te gano. Te deseo días felices, amigo Nicho, hasta que volvamos a leernos. Y después también claro.

El pez dijo...

Esto qué fue... ¿El final lírico final?

El pez dijo...

Nicho ya te vale!!!! O vuelves o vamos a buscarte